El Dakar siempre ofrece días rudos, de aquellos en que se necesita algo más que pericia para salir adelante. Uno de ellos fue el que debieron sortear hoy Francisco López y Juan Pablo Latrach, quienes aunaron experiencia, templanza y capacidad de colocarse el overol para superar una compleja octava etapa entre Al Duwadimi y Riyadh que los puso a prueba.

La dupla nacional partió el día fuerte ubicándose segundo en los primeros pasajes, sin embargo, a la altura del way point del kilómetro 130 sufrieron el pinchazo de un neumático en zona blanda que les hizo perder valioso terreno y con ello un cambio radical en la trama de la etapa, puesto que de ahí en más se vieron obligados a entrar en modo paciencia para no desesperarse ante el sostenido tráfico de autos lentos y camiones que caracterizó buena parte de los 300 kilómetros restantes.
Dado el escenario la séptima plaza conseguida en esta etapa no fue negativa, más aún si consideramos que los chilenos ampliaron su diferencia contra el cuarto ubicado Alexandre Pinto.

Es cierto que Brock Heger y Xavier de Soultrait se escaparon adelante, pero dada la dinámica cambiante de los SSV más vale confiar en la capacidad de Chaleco López-Latrach y pensar en que todavía es posible un ascenso en el clasificador, que por de pronto los tiene en zona de podio.
“Fue una etapa donde salimos a tratar de atacar, pero lamentablemente rompimos neumático en un río y quedamos en un gran tráfico. El pinchazo fue en una zona muy blanda del río, donde no podíamos colocar la gata. Ahí nos pasaron varios autos y camiones. Seguimos con calma porque nos encontramos con mucho polvo en el camino que costaba ver. Este martes seguiremos comiendo polvo y tierra por salir desde atrás. Sin embargo, iremos tras el podio del día, bregar y atacar en los últimos días en las zonas de dunas. Aunque será complejo porque habrá dificultad para adelantar”.
Para este martes 14 de enero se proyectan 357 de tramo cronometrado entre Riyadh y Haradh, una vez marcados por caminos rápidos que a priori no darán mucho margen para establecer grandes diferencias entre las distantes tripulaciones… aunque en el Dakar nunca digas nunca, ya que las sorpresas suelen suceder cuando menos se esperan.










