Foto portada, de izq, a der.: Franco Acerbis, Giovanni Copioli (presidente FIM Italia), Ignacio Verneda (vicepresidente mundial de la FIM) y Giuliano Piccinini (presidente Club Bérgamo)
En un concurrido lanzamiento dentro del recinto ferial de Galicia, con presencia de prensa especializada, delegados oficiales de las más diversas federaciones y decenas de pilotos italianos, por supuesto, se dio el puntapié inicial este domingo al ISDE #99 de la historia, que se realizará por tercera vez en la ciudad de Bérgamo, organizado por el Bérgamo Motoclub, que tuviera activa presencia como ente cronometrador del Six Days 2007 en La Serena, con el auspicio de Franco Acerbis y su poderosa marca ACERBIS.

Chile fue representado en la ocasión por el delegado nacional José Tomás Díaz (dirigente FIM y FIMLA) y por revista SMotos, medio que ha cubierto 21 ediciones del ISDE y cuyo director, Alexis Vásquez, fue jefe de Prensa en La Serena 2007 y Viña del Mar 2018.
Fecha definida y abierta a todo tipo de pilotos
El lanzamiento dominical tuvo como gran sorpresa la fecha del 24 al 29 de agosto del 2025, considerando que aún no ha terminado el famoso período vacacional »Ferragosto» con muchísimo turismo. Pero Giuliano Piccinini, presidente del club organizador, puso paños fríos asegurando que habrá alojamiento y excelente atención para todos los que lleguen.
Digamos que Italia organiza por segunda vez en los últimos cuatro años el Sei Giorni (Lombardía, Puy en Velay, San Juan y Bérgamo) debido a la prohibición del gobierno australiano de organizar grandes eventos durante tres años, debido al gigantesco incendio que asoló la isla, con pérdida de animales y de naturaleza.

Respecto a la dureza del evento, fundamentalmente de media montaña, Piccinini indicó que sus marcadores lo harán pensando en que sean muchos los competidores que cumplan su sueño de terminar un Six Days, sin perder las características propias de una carrera por etapas que exige preparación, mecánica y un buen andar… »El Sei Giorni estará abierto a todo tipo de pilotos».
Frase que se selló para todos los asistentes probando un excelente prosecco (espumante) de la zona bergamasca.










