Por Ignacio Psijas
Foto portada: Matteo de Gavafrdo y Juampi Clericus, poder chileno en la primera órbita mundial del enduro
Con 22 años de edad la etapa de piloto para Matteo de Gavardo forma parte del baúl de los recuerdos. Lo que puede asemejar como una situación triste y decepcionante en realidad no lo es, puesto que el huelquenino está viviendo un presente excepcional gracias al meritorio camino que hizo en España estudiando y titulándose como mecánico de competición en tierras catalanas, una ruta que hoy en día lo tiene como integrante full time del equipo WP Eric Augé, donde desde febrero de 2023 ha cumplido un rol en ascenso que lo ha llevado a ser mochilero del seleccionado español Jaume Betriu y mecánico de Juan Pablo Clericus, flamante campeón junior del Nacional de Enduro de España.
Tras el desenlace de una temporada 2024 llena de acción, Matteo nos hace un completo repaso a su presente motociclístico, comentándonos como es su vida laboral en España y lo que implica dedicarse 100% al tema motor en Europa, aunque sin dejar de lado el aspecto local, comentándonos el ascenso de su hermano Tomás en el rally cross country, la importancia que tiene en su vida la organización del Mountaibike Carlo de Gavardo y dejando un capítulo muy especial y emotivo para recordar la figura de su querido abuelo Giorgio que partió a mejores rutas el pasado 10 de noviembre.

+ Matteo, ¿qué es lo primero que se te viene a la mente al repasar este año 2024 que ha sido tan intenso para ti?
“Fue un año duro, pero muy positivo porque cumplimos los objetivos como equipo (WP Eric Augé) y en lo personal aprendí muchísimo. Pasé cerca de 150 días viajando, lo que equivale a cerca de 20 carreras entre el campeonato Catalán, Nacional, Bassella Race, el Mundial (EnduroGP), Romaniacs de Hard Enduro y Six Days”.
+ Hace unos años nos diste una entrevista cuando recién habías iniciado tu era académica en España. En ese entonces nos comentaste que lo veías como algo de paso antes de volver a Chile, sin embargo, te has ganado un puesto en la parte mecánica profesional en Europa. Viendo las cosas con el paso del tiempo, ¿cómo analizas este periodo de crecimiento humano y laboral en España?
“El crecimiento ha sido muy superior a lo que pensaba. En un momento dado pensé que regresaba a Chile, pero cuando estaba por terminar la carrera universitaria me di cuenta que me gustaba mucho la competición, algo que en Europa es bastante más profesional que en Chile debido a que un alto número de personas puede vivir de esto. En definitiva, vi las cosas por ese lado y además estar en España me ha llevado a madurar bastante, ya que para ser mecánico debes tener mucha confianza en ti mismo”.

+ Has sacrificado la parte piloto, pero has ganado mucho en la parte técnica/ mecánica. Tras todo lo vivido en Europa, ¿te ves realizando una carrera profesional como mecánico en el primer mundo de la competición internacional?
“Me proyecto por años trabajando como mecánico en Europa. Desde afuera el mundo se ve muy grande, pero desde adentro somos prácticamente una familia, nos conocemos casi entre todos, más aún en equipos bien profesionales como el que me encuentro hoy en día. Tengo un jefe (Eric Augé) que es un 10 conmigo, tiene mucha experiencia en lo que hace y siempre va a buscar lo mejor para mi”.
+ También estuviste en la Velocidad. ¿Cuán distinta fue esa experiencia?
“Ejercí como mecánico de Velocidad en el equipo GP3 de Antonio d’ Angelo. Fue una linda etapa viajando bastante y logrando buenos resultados, incluyendo un segundo lugar con Isis Carreño, pero el tema de la Velocidad es que los mecánicos no tienen tanto poder de decisión como en otras disciplinas del motociclismo. Para poner en un caso, en el enduro hablo con Juampi Clericus y le puedo preguntar cuán largo te gusta la moto, quieres un eslabón más o menos, 52 o 51, manillar este o el otro, mientras que en velocidad esos temas los ve un técnico, quien se los dice a un data y luego uno solo es el encargado de ejecutar. En el enduro, por contraparte, soy mochilero de Jaume Betriu, todo un sueño en lo personal, y una labor en la que he sido muy bien calificado”.

+ En un corto periodo has enfrentado grandes compromisos en el Dakar, EnduroGP, ISDE y Velocidad. ¿Cuán duro ha sido este proceso de escalar a las esferas mayores del deporte motor? Y ¿cuán lejos estamos en Chile en el área mecánica comparado a lo que has vivido en el Viejo Mundo?
“Tanto en el Campeonato Nacional como Mundial he tenido la suerte de estar con Eric Augé, quien me dio la posibilidad de seguir con él una vez que no pude continuar piloteando en las carreras. Permanecí en el equipo como mochilero. Luego probé un tiempo en Velocidad y finalmente volví al team de Eric y ya voy por el tercer año con ellos. Imagínense que cuando aún estaba en la universidad llegaba un lunes desde Suecia (carreras) y el martes tenía que volver a clases, rendir exámenes y al fin de semana estar trabajando en otra competencia. Fue un momento muy exigente, más aún considerando que en las semanas sin carreras trabajaba en un taller”.
+ ¿Cuáles valorarías como las mejores y peores cosas que te ha tocado vivir en España y Europa?
“Lo mejor son los momentos que vivimos en equipos, los triunfos que conseguimos como el título logrado ahora por Juampi en el Nacional, mientras que lo peor es la alta cantidad de días que pasamos fuera de casa, ya que son 150 días al año viajando. En estos momentos me encuentro con mi madre en Barcelona, pero ella sabe lo que significa esta carrera por todo lo vivido junto a mi padre (Carlo) y mi hermano (Tomás)”.
+ ¿Cómo preparan una semana de carrera?
“El lunes descargamos las motos (un total de 8) y tenemos que empezar a prepararlas. Para ello primero las desarmamos, les quitamos todos los plásticos, las lavamos impolutas completas tornillo por tornillo. Tras ellos las ingresamos al taller, le quitamos aceites, embragues, se revisan los cojinetes, se quitan las horquillas, los amortiguadores, los basculantes, se lubrican las manetas hasta el eje, se repasan los tornillos de motor. Son muchos los elementos que repasamos minuciosamente”.
+ ¿Cuán satisfactorio fue ser parte de la gran campaña anual del equipo WP Eric Augé sobre todo considerando que uno de los títulos nacionales fue conseguido por un chileno como Juampi Clericus?
“En lo personal siento que cumplí un papel importante. El equipo me hace saber que hago muy bien mi trabajo como mochilero de Jaume Betriu. Él es un piloto de mucha experiencia y por ende bien exigente, ante lo cual necesita información a la milésima. En ese sentido me encargo de indicarle cuales son las líneas buenas de cada especial cronometrada y todo lo que necesite. Me he ganado un puesto en el equipo, estoy feliz por ello y por como he avanzado durante el proceso. Con 22 años de edad tengo la posibilidad de compartir con mecánicos de 30 y 40 años. En ocasiones debo bajar un cambio, pues estoy con gente que lleva mucho tiempo en el baile (de la competición)”.

+ Hablando de Clericus, te ha tocado compartir con varios chilenos. ¿Cuánto ayuda estar con compatriotas y en el caso puntual de Juan Pablo, cómo has visto su adaptación al enduro europeo?
“Él obtuvo algo muy importante que no se había visto antes en el equipo, es decir que un piloto joven llegue y que gane un campeonato en su primer año. Eso es algo muy difícil. Quiero enfatizar en que lo realizado por Juan Pablo es un proceso y que no se convertirá en campeón del mundo de un momento a otro, aunque si sigue evolucionando bien estará en el top mundial. Estoy muy contento por lo que ha logrado, somos partners, vivimos juntos y está corriendo mucho más fuerte con respecto al momento en que llegó a España. Siento que es un piloto con mucho potencial, lleva la moto muy bien, prácticamente como si fuese arriba de una bicicleta. Claramente tiene puntos a mejorar como todo piloto, pero es parte de un proceso que se debe manejar. Él tiene que ir poco a poco subiendo, tal como lo ha mostrado este año. En lo personal ayuda mucho tener a un chileno, soy su mecánico, nos conocemos bien y solo con una expresión sé lo que necesita en la moto”.
+ Estuviste presente en el ISDE de Galicia. ¿Cuál es tu análisis de la actuación del seleccionado nacional y que crees falta para dar un paso más adelante?
“No pude estar de cerca con los pilotos chilenos porque estuve muy a fondo en mi trabajo (con el equipo WP Eric Augé), pero si los vi y puedo decir que nuestro país tiene un equipo muy, pero muy bueno. Encuentro que no debemos envidiarle nada a un team europeo, la única diferencia es que aquí viven de esto, mientras que en Chile nuestros pilotos estudian o trabajan. Tenemos algunos juniors que se están dedicando a tiempo completo al enduro y creo que en un tiempo estarán al mismo nivel que los europeos. La clave es que se tomen esto con la misma seriedad que lo hacen acá. Como selección los vi bien equipados. Más allá que no pueden tener el soporte de un team como el de España en que cada piloto cuenta con un mecánico y una moto mochilera, pero a nivel global considero que se hicieron las cosas de excelente forma, con un DT bien comprometido (Christian Soto)”.
+ Al margen del enduro, durante los últimos años has tomado un gran protagonismo en el Mountainbike Carlo de Gavardo de La Vacada. ¿Cómo analizas el desarrollo de este evento y la labor que cumples en cada edición?
“Para mi es de las cosas más importantes del año. Es nuestro proyecto familiar junto a mi hermano Tomás y a Eduardo Sáenz. Tenemos reuniones a menudo y hoy en día es la carrera de Mountain Bike más grande de Chile. Nos enfocamos mucho en sacar adelante ese proyecto y que cada año mantenga los mismos estándares de calidad”.
+ En la parte competitiva, ¿existe alguna opción de verte de regreso en las competencias en el corto o mediano plazo?
“No, estoy totalmente afuera de lo que significa ser piloto. Me hubiese gustado probar un poco más en el rally, ya que en los Baja que corrí y en los test que hice en Portugal junto a Mario Patrao me sentía bien, pero al final todo pasa por un tema económico que va más allá de mi y que a esta altura no me calienta la cabeza. Es plata que no puedo conseguir hoy en día, estoy con la cabeza en otras cosas y full enfocado en mi trabajo. Mientras fui piloto lo disfruté al máximo y gracias a ese periodo tengo ahora la facilidad de subirme a la moto y ver qué pasa”.

+ ¿Cómo has visto la evolución de tu hermano Tomás en el rally, su paso a Fantic y las opciones de lograr un buen resultado en el próximo Dakar?
“El paso a Fantic es algo que se merecía hace tiempo. Lleva mucho tiempo sobre la moto de rally. En un principio nadie lo apoyaba y en ese sentido fue muy cabeza dura con sus objetivos. Lo que está viviendo actualmente era algo que tenía que llegar. Si bien Tomás no sube nada a sus redes, es una persona que entrena mucho, mucho, mucho. Entrena una cantidad de horas en el gimnasio que ni me lo creerían. Lo veo muy pro, está entrenando en Iquique con unos cabros que hacen roadbooks y creo que se ha preparado muy bien para el próximo Dakar. Llegará a la carrera con más horas de moto que nunca”.
+ Un párrafo aparte para tu abuelo Giorgio. ¿Cuán especial fue haber cerrado un gran año de enduro europeo justo unas semanas después de la partida de tu abuelo? Y ¿cuál es el principal legado que te dejó en vida?
“Lo de mi abuelo fue terrible. Él era como mi papá, mi mejor amigo por lejos junto a mi hermano. La verdad es que no tengo palabras para lo sucedido. Es un tema muy delicado, no sé como lo afrontaré, pero tenía claro que estaba muy mal de salud y que esto (su deceso) podía pasar, así que eso me deja un poco más tranquilo”.
+ Por último Matteo, ¿cómo se vienen las proyecciones y objetivos para 2025?
“Estoy confirmado para seguir como mecánico del equipo de Eric Augé, lo que me tiene muy contento. Será mi tercero con ellos, en un equipo compuesto por pilotos que son muy buena gente. Seguiré siendo mecánico de Juampi Clericus y también de un piloto israelí con el que he compartido en las temporadas anteriores. Será un año a tope”.
“Quiero aprovechar la ocasión para saludar a todos y decirles que si alguien tiene alguna duda de cómo se puede hacer el camino para llegar a la posición en que me encuentro actualmente en España (mecánico de competición) no tenga dudas en escribirme o contactarme. Estoy abierto, ya que necesitamos que Chile tire para arriba en el tema”.










