El proceso tecnológico desde lo analógico a lo digital ha generado múltiples beneficios al ser humano, sin embargo, no todo lo nuevo es necesariamente mejor. Así lo han experimentado en carne propia los motociclistas del Mundial de Rally Cross Country, quienes en los últimos dos años han sufrido varias dificultades para adaptarse al nuevo roadbook electrónico, que pese a otorgar varias ventajas respecto a la versión manual, tiene la gran contra de ofrecer una visibilidad reducida a los riders.
Si bien esta falta de visión ha traído consigo varios momentos de tensión, ASO -empresa encargada del mundial y el Dakar- espera que los avances trabajados en el roadbook se traduzcan en un importante paso adelante para los participantes en el próximo Dakar a disputarse del 3 al 17 de enero en Arabia Saudita.

Fuente: as.com
Desde hace varias ediciones, el Dakar iba detrás de un objetivo que por fin se cumplirá en la próxima visita al desierto. Desde la organización hicieron varios intentos por introducir para las motos un ‘roadbook’ digital como el que implantaron en la categoría de coches en el año 2021, pero durante el proceso hubo trabajo por hacer. La facilidad que presentó en su implantación la versión digital del libro para la categoría reina del automovilismo, no resultó ser tan eficaz ante el descubierto de las dos ruedas. Los habitáculos protegían a las pantallas de deslumbramientos y reflejos, ofreciendo una visión más nítida de todas las indicaciones necesarias para navegar por el desierto. El igualar esa visibilidad sin comprometer la seguridad fue una de las tareas más complejas para la organización y tras haber “mejorado mucho las pantallas”, como cuenta Lorenzo Santolino, el sueño ahora es realidad.
El Rally de Marruecos fue el banco perfecto de pruebas para preparar el Dakar pero también, para verificar que estaba todo a punto para comenzar a trabajar con la tablet digital. A pesar de que todavía continúa “en fase de evolución”, Santolino no duda de que el nuevo sistema llegue perfeccionado a la próxima edición de la carrera (del 3 al 17 de enero) y además, “tiene aspectos muy positivos a la hora de navegar”: “Ofrece muchas opciones y es muy práctica en algunos casos, sobre todo porque podemos tener muchas funciones desde la mano, que antes tenías que parar prácticamente y utilizar el GPS que iba en el manillar”. El nuevo roadbook va en conjunto con el GPS, combinando esos datos y los de la navegación en la pantalla, por lo que permite a los pilotos “jugar con otras condiciones a la hora de navegar. Aunque es verdad que necesitas prestar más atención, pero tienes más parámetros que puedes utilizar sin perder tiempo”.
¿Es un cambio positivo para la carrera? “Muy positivo en ese sentido”, explica el piloto de Sherco, todavía algo nostálgico con la visibilidad que ofrecía el papel: “Todavía queda algo del tema de los reflejos. Aunque han mejorado mucho las pantallas, no es papel ni creo que lo vaya a ser nunca, porque es muy difícil que igual es la visión del papel, pero es verdad que ha mejorado mucho a otras versiones que teníamos antes”. Ahora, Santolino explica que toca navegar buscando un equilibrio entre la velocidad y la visibilidad: “La posición de visión es peor cuando vas de pies, ese es un poco el hándicap. O vas muy bien colgado en moto, pero tienes reflejos o si quieres evitar reflejos, tienes que sacrificar otras cosas. Ese es un poco el juego que tenemos ahora”.
Desde Sherco han trabajado mucho “en los ángulos, quizás más extremos que otros equipos, para tener mejor visibilidad en muchos momentos del día” y permitir al piloto pensar menos en el equilibrio perfecto. Pero esos ajustes pueden pasar factura, como ya se vio en Marruecos. Ross Branch, ganador de la primera etapa, acabó la especial sin una tablet digital que se perdió por el camino. El roadbook del botsuano desapareció entre la arena durante la navegación y la estela de sus rivales guio al piloto de Hero hasta una victoria que trazó a ciegas y presentó una cuestión: ¿Cuál es la solución en esos casos? En Marruecos simplemente se dio por válido el triunfo. Pero en el Dakar, puede ser otra historia.










