Por Ignacio Psijas y Team SMotos
El 28 de noviembre de 2024 marcó un antes y un después en la vida de Manuel Quijanes Aravena y su señora Ilcidamia Briones Jiménez (»Ita»). Un espléndido viaje hacia el sur, con paso por zona argentina, cambió sustancialmente de cariz producto de un accidente que dejó a ‘Ita’ con lesión de clavícula, 6 fracturas de costillas y un serio golpe pulmonar que requirió de inmediato cuidado médico.

A más de 1 mes de ese doloroso momento, el presidente del Zonal Centro (quien dejará su puesto en los próximos días) abre su corazón para narrarnos en primera persona la parte más humana de todo lo acontecido desde aquella jornada en la ruta de los ’73 malditos’, un recorrido complejo que lo ha llevado a experimentar un constante sube y baja de emociones, afortunadamente bien protegido por el apoyo de la familia motera y endurera que el próximo 18 y 19 de enero una vez mostrará su espíritu generoso con una carrera a beneficio que se llevará a cabo en el sector de La Vega en Cabildo.

Te invitamos a empaparte del relato de Quijanes, una historia que nos grafica cuan delgado es el umbral entre disfrutar de un buen momento en moto y torcer los huesos sobre el piso, una línea estrecha que muy rara vez frena el instinto apasionado que caracteriza a todo aficionado por las 2 ruedas.
Contexto del accidente
“En el viaje íbamos 6 personas en 3 motos, es decir 3 hombres con sus respectivas parejas. Yo era el más prudente del grupo, el que en ocasiones colocaba pausa al ritmo. Estábamos en nuestra tercera semana de recorrido y nos encontrábamos disfrutando de los paisajes argentinos en dirección de sur a norte. El día del accidente paramos antes de la zona de los ’73 malditos’, ya que la moto de Gustavo ‘El Flaco’ Donoso iba perdiendo aceite del cardán. Revisamos niveles, reparamos la falla y cuando enfilamos hacia ese sector de la carretera pedí irme atrás suponiendo que algo podía sucederle a mis compañeros que me predecían. Creo que en definitiva ese fue mi gran error, pues fui demasiado precavido en ese camino que se encontraba muy suelto, producto de las máquinas que le estaban pasando”.
Descripción del accidente
“En un instante nos encontramos con un montículo de tierra alto que era difícil superar, recuerdo que adelanté una camioneta blanca de vialidad bien equipada, y alrededor de 15 minutos después fue cuando sufrí la caída, así que precisamente ellos, que andaban comunicados por radio, fueron los primeros en socorrernos. Llevábamos transitados 25 kilómetros de los 73 de esa ruta. Si bien nos encontrábamos en una zona sin señal, a 80 kilómetros de Gobernador Gregores que era el pueblo más cercano, afortunadamente nos enviaron un vehículo de emergencia, el cual llegó aproximadamente 1 hora y media después del accidente”.
Tomando dimensión de lo sucedido
“La moto me hizo shimmy de adelante y no la pude controlar, después vino un coleo de atrás y en esa instancia fue cuando mi señora salió eyectada, mientras que en mi caso, al andar siempre en moto, pude aferrarme a ella y creo que eso fue lo que me permitió no salir fracturado del accidente que se produjo a unos 60 o 70 km/h. Mi señora cayó de cabeza y azotó un hombro en el suelo, y además se golpeó la espalda, ante lo cual sufrió lesión de clavícula y la fractura de 6 costillas (1 a la 5, y la 7). Todo sucedió muy rápido, lo único que sé es que intenté controlar la moto y no pude. Quedé desorientado, me saqué el casco y tranquilicé a Ita hasta que llegó la asistencia”.

Múltiples lesiones
“Pese a lo duro que fue la situación, tuvimos suerte, ya que nos encontramos con mucha gente buena, incluso pasó una camioneta en la que iba una doctora, quien permaneció con mi señora hasta que llegó la ambulancia y el carro de bomberos. Desde el inicio tuve claro que la situación era complicada porque ella se quejaba mucho del dolor, y yo que he sufrido varias lesiones por mi experiencia en las motos sabía muy bien lo que ella estaba experimentando. No me dejó tocarle el hombro y ahí supe que tenía algo grave. Cuando llegó la doctora, es decir alrededor de 15 minutos después del accidente, la pudo recostar en el suelo y con sus rodillas pudo hacer una especie de cuello inmovilizador en la cabeza de mi señora. De a poco fuimos enderezándole los pies y sacándole los zapatos. Tenía movilidad de su tren superior, así como de dedos y manos. Eso nos permitió descartar que sufriera de algún problema en la columna, pero si sabíamos que había algo grave en cuanto a costillas y clavícula. En ese momento me entré a desesperar un poco, ya que no sabía qué hacer. Estaba supeditado a las manos de quienes se encontraban ahí, pero eventualmente me tranquilizaba, ya que eso le daba más calma a Ita”.
Buena atención médica
“Todo se dio de forma prolija, luego nos enviaron al hospital de Gregores y al día siguiente trasladaron hasta Piedra Buena, unos 280 kilómetros hacia el sur, cerca de Río Gallegos, un centro asistencial más completo en el que pudieron examinar bien una mancha que le aparecía en el pulmón. Sufrió una hemorragia en la pleura, ante lo cual permaneció 2 días en cuidados intermedios a fin de drenarle esa zona, y siempre acompañado de oxígeno y mucha droga para calmarle los dolores derivados de su fractura de 6 costillas”.
Foco 100% en ‘Ita’
“En cuanto a mi, en el mismo hospital Gregores me di cuenta que tenía dolores en la espalda y una herida en una pierna, de la cual aún me estoy reponiendo con curaciones. Durante toda mi estadía post accidente en Argentina me dejé estar al respecto, ya que todo el foco, producto de los altos costos económicos, lo puse en la salud de mi mujer, cuyo pulmón golpeado llegó a trabajar durante algún momento solo al 40% de su capacidad”.

Gran apoyo de la familia motera
“El día sábado el resto del grupo de viaje regresó a Chile, ya que debían volver a sus casas y no sacaban nada con seguir acompañándonos. Hasta ese minuto solo sabían del accidente mis hijas y algunas personas de Cabildo, pero rápidamente se viralizó todo a partir de una campaña generada por ´Tío’ Pino en redes sociales. La familia motera y endurera se portó muy bien con nosotros, ya que en pocos días lograron recolectar el dinero que me permitió transportar la moto a Chile (debía salir de Argentina antes del día 8 de diciembre)”.
Regreso terrestre, única opción
“Pensé en un primer momento volver a Chile vía aérea, pero no había ninguna posibilidad, puesto que la situación de Ita habría traído consigo una emergencia aérea. La única opción era regresar vía terrestre (más de 2.500 kilómetros de recorrido), así que junto a la gente del Zonal Centro y el Club Enduro Cabildo, quienes se han portado muy bien, organizamos la vuelta a casa que nos permitió partir el 14 de diciembre y arribar el 16 a San Felipe”.
Situación actual
“’Ita ha evolucionado bien. Aún necesita superar algunos exámenes producto de su golpe en el pulmón, el cual debe regresar al 100 por ciento de su funcionamiento antes que pueda entrar a pabellón y ser operada de la lesión de clavícula. Cabe ser paciente, pero lo fundamental es que ella está de buen ánimo, caminando y comiendo con su mano izquierda. La ‘Ita’ es una máquina, se las arregla para salir adelante”.
Duro momento emocional
“A nivel personal viví momentos difíciles, puesto que por asunto de días me culpaba del accidente y porque fui yo el que la convencí que empezáramos a salir en moto, llevábamos algunas salidas y la estábamos pasando bien. Lamentablemente los accidentes pasan. Tras lo sucedido recibí apoyo de una persona que me llamó por teléfono, me dijo que debía mantenerme firme para entregarle todo el soporte a mi señora y esas palabras fueron muy importantes para salir del momento duro que estaba atravesando y superar esos 18 días en Argentina que me parecieron como 3 meses”.
Determinados a salir adelante
“A un mes del accidente nos encontramos con mucho ánimo, con hartas ganas de salir adelante, pero aún con dudas en torno a si volveré a subirme en motos grandes. Si bien la máquina en si quedó bien rota, se puede reparar, sin embargo, mientras no la vea a ella 100% recuperada y tranquila no creo que vuelva a las carreras de enduro”.
Moraleja
“Como aprendizaje me queda el hecho que siempre debes salir con seguro de viaje, algo que con anterioridad hacía incluso cuando salía rumbo a Tongoy o Los Vilos, pero en ese recorrido a Argentina nunca lo hice. Un seguro vale muchísimo la pena, más aún que en Argentina, desde la llegada de (Javier) Milei a la presidencia, todo se paga. El único apoyo del consulado chileno fue de 100 dólares para que nos trasladáramos a Punta Arenas”.
BONUS
Dejando la presidencia del ZCE
“A mitad de temporada había anunciado que no seguiría en la presidencia del Zonal Centro, y con lo pasado en Argentina claramente esta decisión se potencia, pero eso no quita que seguiré aportando con lo que pueda al desarrollo del campeonato y apoyando a la nueva directiva que salga elegida”.










