Luego de una dura primera semana de carrera Pablo Quintanilla parecía finalmente estar encontrando el buen feeling sobre la moto para comenzar a recuperar terreno. El bicampeón mundial mostró sus intenciones con un competitivo cuarto puesto en la séptima etapa, pero sus aspiraciones llegaron a un súbito final en el kilómetro 114 de la octava etapa entre Al Duwadimi y Riyadh producto de una caída que lo dejó con saldo de lesión en un hombro.
Quintanilla fue socorrido en la ruta por Adrien van Beveren y Luciano Benavides antes de la llegada de la asistencia médica, por lo que en todo momento estuvo bien acompañado tras este accidente que marca su cuarto abandono dakariano en 13 participaciones y primero desde la edición 2017, aquella en la que luchaba palmo a palmo por el liderato de la general con el a la postre ganador Sam Sunderland.
El abandono de Pablo agudizó el complejo día para la armada sudamericana, que también lamentó el retiro del boliviano Daniel Nosiglia quien venía ascendiendo firme en la clasificación gracias a sendos top 20 en su Rieju durante el inicio de la segunda semana de prueba. El altiplánico sufrió una caída que le generó una lesión en el hombro izquierdo.

Con la deserción de Quintanilla toda la responsabilidad de tener protagonistas sudamericanos en la avanzada de la scratch se concentra en la figura de Luciano Benavides y Nacho Cornejo, quienes luchan por trepar peldaños dentro del top 7.










