Por Ignacio Psijas
Fotos: Claudio »Látigo» Morales
En una nube se encuentra el piloto copiapino tras un increíble mes de junio que remató con un inobjetable segundo triunfo consecutivo en el Desafío del Desierto. Impulsado por su gran momento deportivo, Balut le cuenta a toda la feligresía de S Motos los pormenores de su feliz presente en el rally cross country y las pretensiones reales de convertirse a corto andar en un dakariano, objetivo que en caso de ir todo por la buena senda debería hacerse realidad en enero de 2027.
GABO CON EL ACELERADOR A FONDO
En su mejor momento
“Junio fue un mes mágico, realmente inolvidable. Sabíamos que iba a ser un periodo duro con 5 días de carrera en el Atacama Race y, luego pocos días después, 3 etapas de Desafío del Desierto”.
Gran apronte en el Latinoamericano
“Corrí el Atacama Race con una KTM que es exquisita, pero que es de 2020, por lo tanto sabía que podía presentar algunos problemas con el pasar de las etapas. Terminé en un segundo lugar muy bueno que me permitió sumar puntos importantes para el campeonato”.
Bi-rey del DDD
“Para el Desafío, por su parte, me preparé con antelación y en esta oportunidad llegué con una moto Yamaha más nueva, ya que en 2024 corrí con una máquina que tenía más de 100 horas al momento de competir. Mi familia no entendía muy bien mi decisión de correr en una moto chica y no en una de rally. Básicamente opté por esa vía, ya que sabía de lo que se trataba el Desafío y del formato de carrera (especiales más cortas)”.

Contento, señor contento
“Estoy muy contento del cariño que he sentido de la gente. No ha parado de sonar el teléfono. He sentido el respaldo y el apoyo. Me encuentro muy motivado. Hoy en día estoy en el proceso de rematar bien la temporada y buscar auspicios, ya que mi objetivo es llegar al Dakar 2027”.
Trabajando fuerte dentro y fuera de la pista
“Si bien aún hay tiempo, debemos empezar desde ya a trabajar en el proyecto. Mi hermano Gonzalo, quien es periodista, está cumpliendo el papel de mi representante y ya hemos tenido algunas reuniones con empresas. El resultado del Desafío del Desierto ayudó mucho y esperemos llevar esos números al papel para conseguir las lucas necesarias”.
Objetivo cada vez más cercano
“Hasta hace algunos veía muy lejano el Dakar por un tema monetario, pero después de estas últimas carreras y de sentir el apoyo de la gente ya no lo veo tan distante”.
La felicidad de ser profeta en su tierra
“Un aspecto que me tiene muy feliz es correr de local. Por largos años siempre hice de visitante compitiendo enduro en la zona centro y sur del país. Lo más nortino que hacíamos era La Serena. Ahora puedo darme el gusto de correr en Copiapó y la verdad es que me siento muy cómodo en esos terrenos, tanto en lo que respecto a dunas como lechos de ríos y sectores de piedras, lo cual es muy bueno para mi desarrollo en la disciplina del rally cross country. Es algo a lo que debo sacar provecho. Estoy más motivado que nunca”.











