El MotoGP regresa a Hungría tras 33 años de ausencia y lo hace en un circuito nuevo, Balaton Park, donde el único piloto de la actual grilla que tiene referencias sobre el mismo es Pol Espargaró, quien será ocupado por KTM como reemplazante del lesionado Maverick Viñales.

Fuente: mundodeportivo.com
Pol Espargaró formó parte del elenco de probadores que participó en un test privado el 26 de junio y que estará este fin de semana cubriendo la baja de Viñales en Red Bull KTM Tech3.
Fue una primera toma de contacto dividida en dos jornadas. Alquilado por Honda, el 25 de junio abrió sus puertas a la mayoría de equipos de SBK que semanas después iban a disputar la ronda húngara. A ellos se unieron los Moto2 Diogo Moreira, que marcó el segundo mejor tiempo, y Adrián Huertas.
Al día siguiente, cerraron las puertas para ños pilotos probadores de las cinco fábricas. Honda puso en pista a Stefan Bradl, Yamaha a Augusto Fernández, Ducati a Michele Pirro, KTM a Pol Espargaró, y Aprilia a Matteo Baiocco.
Posteriormente, el 5 de agosto, durante el parón por vacaciones, Ducati desplazó al circuito a sus seis pilotos, Marc Márquez, Pecco Bagnaia, Fabio di Giannantonio, Franco Morbidelli , Alex Márquez y Fermín Aldeguer, pero dieron vueltas con la superdeportiva Panigale V4.
Y estas fueron entonces las impresiones de Pol Espargaró a la vuelta del Balaton Park: “Sin duda, no es el circuito más largo. Es divertido, es decir, está bien; tenemos circuitos como este, por ejemplo, como Sachsenring; que tampoco es un circuito muy largo. Pero será cuestión de acostumbrarse. Lo más importante es que las condiciones de seguridad no son tan malas. Hay muchas curvas, pocas rectas, la pista tiene mucho agarre porque el asfalto no es muy nuevo. Por lo tanto, si hay una combinación de temperaturas y buen agarre, la carrera será muy física”.










