Con todo el amor del mundo saludamos este domingo a todas las mamás, que nos quieren, cuidan, educan, protegen, regalonean, nos traspasan valores, y hasta nos retan cuando nos »pasteleamos».
Yerran, se equivocan, como cualquier ser humano, porque nadie les enseñó a ser madres, pero ahí están, firmes como robles a la hora que sea, movidas por el corazón. No solo hoy, cada día del año, digámosles que las queremos, que nunca se sientan solas, que aquí tienen sus hijos.











