Editorial
#únetealamoto
Tras una batalla, una guerra, puedes echarte a llorar si perdiste o ponerte eufórico si ganaste, algo propio de la naturaleza humana.
Con el coronavirus todos habremos perdido, en lo emocional, afectivo, psicológico, económico. En el adiós casi prohibido, silencioso, de un ser querido. En las secuelas de un encierro cruel para muchos, en una enfermedad que te deja desgastado, con el caminar extraviado.
“Desolación” es una palabra bastante justa para la situación, para el momento vivido por tantas naciones en el planeta, que deben pararse nuevamente, quizás con una nueva moral, una nueva ética o mirada para buscar mejores derroteros para el hombre y para esta tan maltratada tierra.
Pero de seguro “renacer” también será un verbo a conjugar cuando todo esto acabe, al filo de una vacuna o de un remedio que jura llegar pronto.
Seremos sobrevivientes -o no- de una historia que contaremos hasta el final de los días, caso único 102 años después de la Gripe Española.
Cada uno tendrá su lugar luego de este remezón, dará más espacio a los afectos, menos tiempo a esos negocios que no dan la rentabilidad ni cercana al buen cariño, más contacto con las cuatro estaciones y sus singularidades. Ojalá.
La economía se verá más golpeada que nunca, pero junto a ello seguirá emergiendo como ese “mal necesario” que nos debe seguir acompañando, aunque sea como en esos efectivos trueques del nativo, del pastor, del agricultor.
En la nueva realidad (“normalidad” no funcionó) todos debemos encontrar el derrotero hacia un nicho. Y en este sentido, la movilidad llegará con propuestas distintas, tal como se está viendo en países que superaron por ahora la pandemia, eligiendo si viajar en bus, metro, micro, camioneta, auto, moto, bicicleta o patineta.
La gente elegirá el medio de transporte que le proporcione mayor comodidad, rapidez, ahorro, seguridad, distanciamiento, que conviva mejor con el planeta.
Sin duda, una buena oportunidad de la “moto” para dejar las ligas menores y pasar a ganar la calle, el hole shot, tal como ocurre en los semáforos de Roma, Madrid, París…
El mundo gira al ritmo de las tendencias y la tecnología nos impone a diarios y revistas aliarnos con lo DIGITAL en cuarentena, para, desde ese punto, respaldar al sector que cada uno eligió. Por eso, los invitamos a disfrutar de nuestra primera SMotos Digital, como una forma de compañía, entretención e información en estos días difíciles.
También hacemos un llamado con entusiasmo y decisión a un “estallido de la moto”, una “pandemia Dos Ruedas” que sume y sume en un mundo más gentil y cercano.









