Detrás de los números y de los resultados siempre existen atenuantes que explican tal o cual situación. En el caso de lo sucedido durante el pasado weekend en la primer doblete de carreras del EnduroGP en Fafe, Portugal, quedamos muy extrañados ante la falta de rendimiento que mostró Benjamín Herrera, y es que desde hace mucho tiempo no veíamos al talquino relegado a posiciones fuera del top 25 en la scratch.
Como es habitual tras las fechas mundialistas nos comunicamos con «El Jefecito», quien nos dejó muy claro los motivos que explican este andar fuera de lo normal. Dificultades técnicas de no fácil resolución, y un robo en el camión de su equipo GTG Motogamma Lunigiana cambiaron en 180 grados su plan de carrera del maulino, cuya máxima preocupación pasa por resolver a la brevedad el panorama de cara a la fecha de este 12, 13 y 14 de abril en Valpacos, Portugal, un desafío no sencillo como lo explica el propio Benja a la feligresía de S Motos.
UN INICIO DE ENDUROGP 2024 CON ESPECIALES PARA CROSSISTAS
«Fue una carrera dura, típica del mundial, pero nada del otro mundo. De hecho las especiales de enduro y cross estaban muy fáciles, en realidad eran dos de cross muy rápidas, cuya única complicación se daba en una pasada de barro en la que te podías quedar pegado, pero al ser una competencia con muchas partes planas se daba ideal para los crossistas, ya que cabía ser agresivo. La única especial difícil fue la extrema, pero compleja solo para los pilotos de menor nivel, ya que salvo un par de piedras resbalosas no presentó mayores problemas para los más rápidos».
CAMBIO SÚBITO DE PLANES
«Tuve varios inconvenientes a lo largo del fin de semana. Si bien partí muy bien en el Súper Test, todo se complicó luego que nos entraran a robar al camión del equipo en la noche del viernes. Sacaron varias cosas, a mi no tantas, pero me hurtaron algo fundamental que son las rodilleras, ante lo cual debí largar las primeras especiales del sábado sin esa protección».
LUCHANDO ANTE LA ADVERSIDAD
«Me coloqué entre medio del pantalón unos calcetines y unas coderas que andaba trayendo un mecánico, y así fue como partí. Más adelante en el día me conseguí unas rodilleras de niño bien básicas, las que me incomodaron bastante en la carrera del sábado».
NUEVA DIFICULTAD
«Llovió todo el sábado. Eso provocó que no se realizara la verificación técnica, lo que fue bueno para nosotros, ya que nuestra moto no estaba pasando el límite de ruido, que en la normativa de este año bajó 3 decibeles. Es un tema que me está afectando bastante, pues tenemos una moto grande que suena más».
RESTRICCIÓN FATAL
«Ese aspecto técnico nos complicó el domingo, pues ahí si se hizo la prueba de ruido, de hecho dos de mis adversarios en E2, Wil Ruprecht y Matteo Pavoni, fueron penalizados por no pasar la prueba de decibeles. Ante esa situación en lugar de liberar el escape como lo suelo hacer, corrí con el escape original tal como viene homologado para la calle, es decir con un catalítico adentro y una malla que lo hace estar tapado entero, lo cual trajo consigo que la moto quedara muy restringida y por ende rindiera mucho menos. Eso llevó a que nuevamente anduviera muy incómodo, puesto que no pude aprovechar la mayor virtud que tiene mi moto que es la potencia».
PERDIENDO EN PESO Y POTENCIA
«Una de las razones por las que escogí un modelo 450 fue el acceso a mayor potencia, sin embargo, con esta restricción en los decibeles se complica todo. Estoy bien angustiado porque con las nuevas reglas me encuentro atado de manos. Mi moto es más pesada y además el punto fuerte que tiene – su potencia- no la puedo ocupar, por lo que estoy perdiendo por todos lados, tanto en peso como en potencia. Espero que encontremos una solución rápido con el tema del escape para correr un poco más tranquilo y cómodo en la fecha de este fin de semana».










