Dentro del numeroso espectro de pilotos que nos representan con orgullo en el ámbito internacional uno de los jóvenes valores que venía trabajando fuerte en pos de un buen resultado era Hans Probst. El serenense integrante del equipo GP3 AD11 de Antonio d´Angelo vio finalmente recompensando los frutos a su perseverancia al conquistar hace unas semanas su primer podio en la Monomarca Aprilia RS660 y nada menos que en el circuito Marco Simoncelli de Misano Adriático, legendario reducto que año tras año recibe eventos del MotoGP y el Mundial de Superbike.
“Llevaba harto tiempo buscando el podio (segundo lugar) y estar ahí arriba fue una sensación inexplicable, una alegría increíble”, nos comenta Probst desde el país de la bota.

El exponente de la Cuarta Región está en su segunda temporada en Italia, y si bien este segundo lugar conseguido en Misano confirma que sus avances van en la dirección correcta, el propio Hans reconoce que el inicio del campeonato 2024 fue más complejo de lo que estaba presupuestado.
“En un principio las cosas fueron bastante difíciles. Durante la primera fecha en Vallelunga fui competitivo, pero tuve una mala largada y no logré pegarme al grupo de avanzada, por lo que finalicé séptimo”, menciona Hans a la hora de referirse a su paso por tierras romanas, un fin de semana sin el resultado aguardado, pero que al menos lo mostró veloz, objetivo que no lograría emular en cambio semanas más tarde en Misano.
“La segunda fecha fue la más difícil sufrí tres caídas y no lograba encontrar confianza con la moto lo cual me desanimó bastante”, confiesa Probst, quien tampoco encontró las sensaciones sobre su Aprilia en la prueba siguiente disputada en el mítico Mugello.
“Tampoco logramos encontrar un buen setting con la moto en Mugello y sufrí mucho con los derrapes en las salidas de curva”, señala el serenense, cuya competitividad mejoró sustancialmente con la llegada de un actor inesperado: la lluvia. “El domingo la carrera se llevó a cabo con piso mojado y en esas condiciones iba bastante bien. Llegué a estar quinto, pero a falta de 2 vueltas para el final sufrí una caída al buscar alejarme del grupo”.
Luego de 3 competencias los resultados no iban en línea con las expectativas, sin embargo, Probst no perdió la fe y efectuó un eficiente trabajo que se tradujo en un magnífico podio en su retorno a Misano, el mismo circuito en el cual había caído 3 veces durante la fecha de junio.
“Tras la carrera en Mugello tuvimos un mes y medio de receso, periodo en el cual mi equipo me facilitó una moto para poder entrenar. Eso sumado al apoyo de mi familia y algunos auspiciadores fueron vitales para prepararme mejor de cara a las siguientes carreras. Completé días de bastante entrenamiento tanto arriba de la moto como fuera de las pistas haciendo físico, lo que se vio reflejado en la cuarta fecha de Misano, donde logramos subirnos al podio”, expresa un feliz Probst que está enfocado en mantener este nivel en la fase decisiva de temporada.

“El enfoque de esta temporada era subirnos al podio y ahora que lo conseguimos en Misano el objetivo es repetirlo en las fechas finales que se efectuarán en Mugello e Imola”, reconoce Probst, quien no deja de recordar a todos quienes han hecho posible su campaña internacional en el Viejo Continente.
“El podio se lo dediqué especialmente a mi papá por todo el sacrificio que ha hecho durante estos años y su apoyo para permitirme vivir este sueño. También agradezco a todos mis auspiciadores y a las personas que me han dado su soporte, ya que sin ellos esto no sería posible (estar en Europa)”, remata diciendo Hans, cuya próxima parada en las pistas será el 31 de agosto y 1 de septiembre en el veloz y desafiante circuito de Mugello, sede anual del Gran Premio de Italia del MotoGP.










