Por Alexis Vásquez y Team Revista SMotos
Fotos : Claudio Morales
Foto portada : Imagen que señala claramente cuánta gente llegó en la tarde de ayer al Parque del Recuerdo, quedando muchos fuera de su Iglesia principal. El cariño, admiración y respeto por un hombre bueno.

Absolutamente transversal fue la despedida, o mejor dicho el Hasta Siempre!, a Giorgio de Gavardo Leva, marido de María Eugenia Prohens; papá de Giorgio, Carlo y Titi; abuelo de Eloy, Tomás, Franco, Matteo, Teresita y Josito; suegro de Carola y de Dan. Amigo entrañable de cientos, amigo de miles por su incansable andar entre sus campos de Huelquén, comuna de Paine; entre las motos que adoptó con pasión desde jovencito; los radioaficionados y por su condición de Alguacil de Carabineros que lo hacía sentirse siempre orgulloso. De lo político mejor no hablaremos, como bien dijo la Titi, jajajaja.


Hombre bueno, querido, respetado, en su despedida terrenal convocó a gente de todo el país, desde la más alta autoridad del Deporte Nacional, Jaime Pizarro (quien también anda en moto), hasta sus trabajadores amados de La Vega y La Vacada, pasando por rostros distendidos, incluso alegres, que sabían que sus bien vividos 80 años habían llegado a su fin tras una larga y épica batalla contra el cáncer.

La misa (a una de las miles que asistió en Chile y en el exterior) se realizó con Iglesia absolutamente repleta en el Parque del Recuerdo, luego de haber sido velado en la Santa Teresa de Huelquén el domingo, pues su fallecimiento de constató a las 20.00 horas del sábado.

Hubo 5 oradores, pero destacamos lo íntimo, lo familiar, en el recuerdo emocionado-vivaz-cómplice de su hija Titi y de su nieto Josito (Josecito). Hubo canciones y palabras hermosas, en una ceremonia que dejó lista para no dar preocupaciones mayores a nadie. Como era él.
Su Quenita, su señora amada, su partner de tantos viajes y conversaciones diarias (para eso también llegó a tener 3 teléfonos el hombre, junto con el comercial y otro para los amigos), no pudo asistir por razones médicas.

Respecto al medio »tuerca» dijo presente con muchísimos efectivos, tanto del enduro como del Rally, puesto que tanto como piloto como dirigente Giorgio dejó una gran huella en su beneficio. Basta con hablar de su paso por el Club Nacional de Enduro, su participación en la conquista del primer Mundial Six Days para Chile, sus múltiples contactos para traer el Dakar a Sudamérica y también su labor como comisario internacional de rally.

La ovación final, tras cumplirse los ritos católicos que tanto abrazó y divulgó, fue electrizante. Esperada, pero con reconocimiento y una de esas que se dan de tarde en tarde, ante la marcha de un personaje como Giorgio de Gavardo Leva que da su última carrera en moto imaginaria hacia el encuentro de sus padres italianos, de su hijo Carlito y de tantos familiares y amigos del alma que se fueron antes.
Giorgito, descansa en paz, aunque mejor aplica como quieras en el Cielo tu »contento, Señor, contento».








Vendrá una seguna parte, saludos a todos nuestros amigos










