Foto portada: Pablo Quintanilla
Pese a que ninguno de los pilotos chilenos tuvo una actuación descollante en la Crono 48 horas del Rally Dakar 2025, tanto Pablo Quintanilla, como Nacho Cornejo, Tomás de Gavardo y ‘Chaleco’ López agradecieron haber superado el duro obstáculo que ofreció la segunda etapa de carrera y se declararon listos para salir por mejor suerte en la especial de mañana que aguarda por casi 500 kilómetros cronometrados en Al Henakiyah.
Pablo Quintanilla (9° en la etapa, 8° en la general de motos)
«Ha sido una de las etapas más duras que he corrido nunca. Ayer tuvimos muchos tramos fuera de pista, alcancé a los corredores de cabeza con Adrien alrededor del km 200 y luego hasta el final corrimos en grupo. Hoy empecé séptimo, alcanzamos a los de cabeza después de 100 km mientras buscábamos el waypoint y luego corrimos juntos. Sinceramente, la etapa fue súper dura y muy peligrosa, había mucho polvo, lo cual fue una locura. Estoy feliz de estar aquí y de llegar sin grandes problemas, así que ahora descansaremos y nos prepararemos para la siguiente etapa».

José Ignacio Cornejo (13° en la etapa, 9° en la general de motos)
«Anduvimos en grupos todo el recorrido, una ruta con harto polvo, pero junto a la moto llegamos sin ninguna caída. La etapa en general fue sin ningún problema mecánico ni físico, solo tuvimos inconvenientes con la tablet electrónica durante los días de la etapa, que logramos sortear sin mayores complicaciones. Agradecido del apoyo, vamos a seguir dándole ya que aún queda mucha carrera».

Tomás de Gavardo (57° en la etapa, 52° en la general de motos)
“Como muchos, tuve mis inconvenientes en la Etapa 2 de las 48 horas en la navegación, pero finalmente marcando todos los puntos. Por otro lado, en lo técnico, se soltó el cable de aceleración lo que implicó que no pudiera ir a una velocidad mayor que la de mis rivales, logrando llegar al campamento B. En la noche traté de arreglar el cable dejándolo en condiciones óptimas para terminar bien la etapa este lunes”.

Francisco López (13°en la etapa, 9° en la general de SSV)
“El domingo entramos a una zona de dunas blandas. Los neumáticos estaban con mucha presión para no romperlos y el auto estaba muy pesado. Estuvimos más de una hora enterrados. Se nos complicó y se hizo de noche. Hoy (lunes) entramos a otro tramo de arena blanda y nos volvimos a quedar enterrados. La navegación también ha sido complicada. Es una de las versiones más duras que he hecho. Este martes entraremos a la carrera con mucha ganas, energía y disposición para hacer lo mejor posible para cada día salir adelante. La última noche (domingo) fue de mucha aventura por las condiciones del campamento donde hablamos con los otros competidores. Además, tuvimos hasta tarde con Juan Pablo (Latrach) haciendo mecánica. Dormimos poco. Ha sido difícil el inicio del Dakar, como nunca. Nos ha costado encontrar el feeling con el auto. Nuestro fuerte es la arena, pero las dunas están muy blandas y el auto es pesado para sacarlo. Es imposible hacerlo solo”.











