Foto portada: Nacho Cornejo va por su 11° Dakar y 6° en Arabia Saudita
Así lo anticipa el director de la carrera David Castera, quien asegura que el Dakar de enero próximo tendrá una exigencia pareja de la primera a la última etapa para así impedir que las posiciones queden definidas con antelación como sucedió en las dos ediciones anteriores.

Fuente: mundodeportivo.com
La organización del Dakar (ASO) presentó en París el recorrido de la 48ª edición de la carrera más dura del mundo, que se disputará en Arabia Saudí del 3 al 17 de enero de 2026, con 13 etapas más el prólogo inicial, con inicio y final en Yanbu.
El director del Dakar, David Castera, atendió a MD y a un grupo reducido de medios en una charla en la que quiso destacar que su gran objetivo al diseñar la ruta fue el de “mantener el mismo nivel de dificultad en la primera y segunda semana”. Es decir, los competidores tendrán que mantenerse fuertes, mental y físicamente, durante toda la prueba, a diferencia de un Dakar del pasado año demasiado marcado por la dureza de la primera semana.
En la anterior edición, el Dakar puso una etapa crono 48 horas al inicio y un maratón (sin asistencia entre dos etapas) en la primera semana. Ahora, han buscado el equilibrio, pero asegurando que “el nivel de dificultad será como el del año pasado”.
Así pues, la dureza está más que asegurada para una aventura total en la que David revela que, en los 4.800 kilómetros cronometrados de especial, los terrenos serán variados y no faltará ningún ingrediente, también el regreso de las temidas piedras: “Habrá muchas piedras al inicio, y habrá partes técnicas, rápidas, dunas, arena. No destaco la primera semana, sino las dos”.
En las últimas ediciones, uno de los lugares más temidos era el ‘Empty Quarter’, el desierto de arena más grande del mundo, donde el año pasado se disputaron los tres días finales, con exigentes etapas de dunas al 100%. Sin embargo, por cuestiones logísticas, en 2026, la carrera no pisará esta zona. Castera avisa que eso no significa que no vaya a haber dunas. Las habrá. No tantas como los 1.000 km del año pasado, que fue algo histórico, pero sí una etapa exclusiva de arena para cada una de las dos semanas.
“Vamos a tener dos días dedicados a dunas, con casi 600 km consecutivos de dunas”, apuntó a este diario, recordando a su vez que en las ediciones anteriores, “el Empty Quarter no fue decisivo para la carrera”. Marcar grandes diferencias en ese terreno es más complicado, y quizás eso asegure un final más emocionante, sobre todo en motos.
En 2025, el Dakar innovó con la creación de la etapa crono 48 horas, que se elimina para 2026 para evitar el caos estratégico que se vivió en coches en la etapa 1 de 2025, con pilotos parándose antes de la meta, cediendo tiempo a propósito para salir desde una posición retrasada a esa especial de 48 horas. Motos y coches tenían distinto recorrido esos días y los coches no disponían de las huellas de las motos, por lo que abrir pista perjudicaba. Ahora, las etapas con distinto ‘roadbook’ serán los maratones: 4-5 y 13-14.
El Dakar asegura máxima dureza sobre todo hasta las últimas tres etapas. En este terreno, los Carlos Sainz, Nani Roma, Al-Attiyah, Loeb y compañía se medirán por el triunfo en coches, donde Castera prevé una batalla “igualada” y en la que “pilotos y copilotos pueden marcar más diferencias”, también con navegación más complicada. En motos, el duelo entre KTM, con Sanders (campeón) y el catalán Edgar Canet, y Honda, con el valenciano Tosha Schareina (2º en 2025), está garantizado. Castera dejó claro que las últimas 3 etapas serán un poco menos difíciles, pero que los competidores no podrán relajarse. «Hasta la meta final, en el Dakar puede pasar de todo».










