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Por Javier Ortega
Nicolò Bulega ha empezado el año 2026 exactamente donde lo dejó: mandando con puño de hierro sobre su Ducati. El italiano ha sido el más rápido en la primera jornada en Phillip Island, aunque su dominio ha quedado en un segundo plano por culpa de un intruso. Un canguro decidió cruzar el trazado en mitad de los entrenamientos SBK de la tarde, forzando un parón y dando un susto de muerte al propio piloto de Aruba.it.
El incidente ocurrió cuando la sesión de la tarde estaba en pleno apogeo. El animal decidió cruzar el asfalto justo en el sector donde Bulega venía apretando, provocando un momento de pánico para el italiano. Dirección de Carrera no se lo pensó y detuvo el entrenamiento para evitar un accidente que podría haber sido desastroso tanto para el piloto como para la fauna local.
Bulega, que ha terminado el viernes en lo más alto de la tabla combinada, no ocultó el miedo que pasó al ver al marsupial tan cerca de su Ducati. Al bajarse de la moto, el italiano fue muy claro sobre sus sensaciones en ese instante de peligro. «¡Me he cagado encima!», reconoció con total naturalidad ante los periodistas.
El piloto de Aruba.it Racing explicó que el encuentro fue casi cara a cara, algo difícil de gestionar a las velocidades que se alcanzan en Phillip Island. «Estaba haciendo la curva 2 y, cuando miré a la salida, me crucé con la mirada de ese canguro que me estaba mirando fijamente. Pensé que no era precisamente un fotógrafo. Creo que la bandera roja la han sacado por su culpa», detalló Bulega.
En lo estrictamente deportivo, el viernes ha servido para confirmar que Nicolò tiene un ritmo demoledor, especialmente con temperaturas bajas. Su mejor tiempo lo marcó por la mañana, ya que por la tarde el calor complicó un poco más las cosas para la Panigale V4 R. La pista australiana es crítica con el agarre cuando sube el termómetro y eso se notó en los tiempos finales.










