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Por Javier Ortega
Ducati sigue mandando en Florida gracias a un Josh Herrin que parece no tener rival en la Daytona 200. El piloto californiano ha conquistado su quinta victoria en la mítica prueba de resistencia, igualando las marcas históricas de los nombres más grandes del campeonato. Esta cuarta victoria consecutiva confirma que Herrin le tiene tomada la medida a un circuito que este año se mostró especialmente complicado por las paradas en boxes.
La carrera, que cumplía su 84ª edición, fue un auténtico ejercicio de supervivencia. Apenas se habían completado dos vueltas cuando una caída en la zona de International Horseshoe obligó a sacar la bandera roja. Tras la limpieza de la pista, los pilotos tuvieron que completar las 56 vueltas restantes para llegar a las 200 millas de distancia total, una prueba que este año fue especialmente dura con la mecánica y las gomas.
La clave de la victoria estuvo en el pit lane. Las paradas en boxes fueron determinantes, ya que los primeros clasificados necesitaron entrar hasta tres veces para cambiar neumáticos y repostar. Herrin, a pesar de los nervios y de algunos incidentes en el carril de boxes, supo gestionar mejor que nadie el tráfico y el desgaste de su Panigale V2.

Acompañando a Herrin en el podio terminaron Tyler Scott, que salía desde la pole por tercer año seguido con su Suzuki, y una espectacular Kayla Yaakov. Con solo 19 años, la piloto ha hecho historia al ser la primera mujer en subir al cajón de la Daytona 200. Yaakov demostró una sangre fría impropia de su edad al jugársela en las últimas vueltas contra un hueso duro de roer como Darryn Binder.
La piloto estadounidense reconoció tras la carrera que el secreto ha sido el trabajo silencioso de estos meses: «Trabajamos muy duro esta pretemporada. Lo dije en el podio. Simplemente invertí mucho en mí misma este invierno y siento que realmente ha valido la pena. Estoy en la mejor mentalidad y en la mejor condición en la que he estado jamás. Estuve rodando muy bien en los test. Este fin de semana no teníamos expectativas, solo intenté colocarme en una buena posición y mantener la calma».











