Prensa ANIM
Fotos : animateenmoto.cl
El crecimiento sostenido de las motocicletas como medio de transporte en Chile no ha tenido un correlato en la formación de quienes las conducen. Esa es la advertencia que lanza la Asociación Nacional de Importadores de Motocicletas (ANIM), que apunta a la escasez de escuelas de manejo especializadas como la principal brecha estructural del sistema de seguridad vial en el país.
‘’El país tiene una deuda evidente en materia de formación. Hoy existe una oferta muy limitada de escuelas de conducción para motocicletas, lo que contrasta con el crecimiento sostenido de este medio de transporte’’, señala el gremio que agrupa a los principales actores del sector en Chile.
Para ANIM, el debate público sobre seguridad vial ha estado demasiado centrado en restricciones y normativas, dejando en segundo plano un factor igual de determinante: que los conductores lleguen a la calle con una formación sólida. A juicio del gremio, sin una política pública activa que fomente la creación y certificación de más escuelas especializadas -con estándares técnicos claros y cobertura territorial real-, las medidas regulatorias tendrán un impacto limitado.

Formar para proteger
Desde la asociación son enfáticos: la seguridad vial es un sistema, y la formación es su columna vertebral. Si queremos mejorar la seguridad de manera sostenible, debemos formar mejor a los conductores desde el inicio. Más y mejores escuelas de manejo no son un complemento, sino una condición habilitante para cualquier política pública seria en esta materia, afirman.
La advertencia cobra relevancia en un contexto donde las motocicletas representan ya una fracción significativa del parque vehicular nacional, con alta presencia en sectores como el delivery, el transporte urbano y la movilidad en zonas rurales y periféricas donde el transporte público escasea.










