Le pican las manos a Ruy Barbosa Barceló. El ex campeón mundial de enduro está ansioso por volver a las carreras, pero el serio accidente protagonizado en la décima etapa del Rally Dakar 2026 lo ha obligado a ser paciente y tomarse las cosas con una dosis de calma a la que no está acostumbrado.

Recordemos que el capitalino fue intervenido quirúrgicamente del hombro derecho a raíz de los daños que sufrió el tendón subescapular, el supraespinoso y los ligamentos del manguito rotador en su hombro derecho.
Si bien el proceso de rehabilitación para lesiones de ese tipo es larga, Ruy comienza a ver la luz al final del túnel, tal como lo comentó a SMotos en pleno lanzamiento del Desafío del Desierto 2026.
“Estoy contento, ya que me encuentro bastante mejor y voy por buen camino, pero al mismo tiempo tengo claro que aún me espera un recorridoRally bien duro de recuperación en los próximos meses. El Dakar dejó cosas muy importantes que me han hecho madurar como persona. Me encuentro con los pies bien puestos en la tierra”, comenta Barbosa, quien pese a ser cauteloso con sus próximos pasos, ya tiene en mente un eventual regreso a las pistas.
“Mi idea es volver a las carreras en Marruecos (28 de septiembre al 3 de octubre), pero debo tomarme el regreso con calma, ya que es un rally muy difícil y además a esa altura del año solo llevaré alrededor de 1 mes arriba de la moto”, reconoce Ruy, cuyos colores de moto y equipo con miras al Dakar 2027 debiesen quedar cerrados a corto andar.

“En las próximas semanas definiré la moto que ocuparé en las próximas carreras, pero puedo decir que seguiré con los mismos colores del último Dakar (Honda). Con respecto al equipo aún está por definirse. Tenemos tiempo para tomar una decisión y lo importante es seguir avanzando de cara a estar lo mejor posible. He aprendido mucho del rally y estoy feliz de seguir cumpliendo el sueño que me acompaña desde muy chico (correr el Dakar)”, asegura Barbosa, quien en junio acompañará a los ‘legionarios’ que disputarán la edición 25 del Desafío del Desierto, aunque esta vez debajo de la moto. “Lo paso bien estando con mis amigos, aunque reconozco que he debido trabajar fuerte para controlar la ansiedad”, remata diciendo el rider nacional, ávido por volver a acelerar full gas en el desierto.










