
Por Álvaro Bistolfi
Gerente General MV Agusta Bistolfi Motors
@abistolfip
@mvagustabistolfimotors
Se viene Marruecos y, con él, una presencia chilena especialmente interesante en las motos. No solo por la cantidad de representantes, sino también por la diversidad de sus experiencias: José Ignacio Cornejo y Tomás de Gavardo llegan con un recorrido consolidado, mientras que Ruy Barbosa, Benjamín Herrera, Sebastián “Tatán” Pakciarz y Bruno Bozzo afrontan una oportunidad clave en distintas etapas de sus carreras. Un grupo verdaderamente extraordinario que muestra el buen trabajo y esfuerzo de cada uno, sus familias y los campeonatos nacionales que desarrollaron sus habilidades.
El Rallye du Maroc 2026 se disputará entre el 28 de septiembre y el 3 de octubre, con salida en Agadir y llegada en Zagora. Será una competencia de cinco etapas y más de 1.500 kilómetros cronometrados, en un terreno que combina pistas rápidas, navegación, arena y dunas.
La primera clave para estos seis pilotos es, precisamente, no perderse. Y no solo en el sentido literal de equivocarse en una nota del roadbook. En el rally-raid, perderse también puede significar desviarse del objetivo, gastar más recursos de los disponibles o intentar demostrar algo antes de tiempo, la carrera se gana llegando hasta la última etapa gestionando todos los días y cuidando el resultado final que es la meta.
No solo se debe interpretar la hoja de ruta, todos estos pilotos y la futura camada de deportistas debe gestionar lo que muchas veces es más difícil en la realidad de nuestro país: Gestionar los auspicios y los recursos necesarios para planificar una carrera deportiva llena de obstáculos, no solo obstáculos del terreno, obstáculos en obtener ayuda del Estado y de la empresa privada para hacer posible una carrera deportiva llena de las oportunidades que permitirán mostrar el gran potencial de cada uno de estos guerreros.

Dos puntos importantes para terminar esta nota. Dar las gracias infinitas para los pilotos que abrieron ruta en este deporte, en especial a nuestro queridísimo y extrañado Carlo De Gavardo y a mi amigo Francisco Chaleco López, sin ellos este deporte no contaría con tantos y excelentes nuevos competidores. Segundo punto, entender que la existencia de los circuitos naturales para entrenar y desarrollarse son clave en estos éxitos. Contar con la naturaleza privilegiada de nuestro país hace posible tener ventajas comparativas frente otras naciones. En este caso, la inexistencia de circuitos de pista para desarrollar pilotos de velocidad es un debe importantísimo para esta disciplina que nos apasiona, si queremos tener presencia real y competitiva en categorías como SBK, SSP o GP, tener la infraestructura necesaria es básico y absolutamente necesario. Esperemos que este éxito de la tierra se traspase al asfalto algún día.










