Por Norinna Carapelle

Aún está muy reciente la lamentable pérdida del piloto rancagüino Pipe Pérez Varas, quien falleció mientras entrenaba con su amigo Mauri Cuadra, lo que causó gran impacto en el mundo de las dos ruedas y conmoción a todo nivel, ya que el joven piloto y estudiante de Ingeniería tenía “un millón de amigos”, quienes lo extrañan y no asimilan aún su partida.

Un emocionado Mauricio Cuadra dice que ha vivido este proceso con altibajos, pero que el Pipe correrá junto a él, “porque lo llevo en mi espalda, él está conmigo, me va a proteger y acompañar”. Como muestra de su inquebrantable amistad, tanto su moto como su casco llevan un sticker con un lazo negro con el nombre de su amigo.

Curiosamente, en el viaje desde Santiago hacia Lisboa, y con un avión lleno, entre Mauri y su mamá había un asiento vacío, seguramente “reservado” para su compañero de tantas jornadas: Pipe Pérez Varas.










