Por Ignacio Psijas
Foto portada: Vincenzo Cascino con la moto 32 dando gas en el GP de Brasil 1989
Fotos : Archivo de Vincenzo
Hoy parte la acción del Gran Premio de Brasil de MotoGP que vuelve tras 22 años de ausencia. La fanaticada verdeamarela está ávida por volver a ver el Continental Circus y en especial a su crédito local Diogo Moreira, quien se encuentra en su temporada debut en la serie mayor luego de consagrarse campeón del mundo en Moto2.
Este evento marca el regreso a la escena internacional del circuito de Goiania, actualmente llamado Autódromo Internacional Ayrton Senna, que entre 1987 y 1989 fue escenario de sendos GP del Mundial de Velocidad con las categorías 500cc y 250cc como máximas protagonistas.
Para Chile el trazado de Goiania, capital del estado de Goias, representa un lugar especial en la historia de nuestro motociclismo, ya que allí se dio la única participación de un piloto criollo en el marco del Gran Premio de Brasil del Continental Circus.
El rider en cuestión es Vincenzo Cascino, quien disputó la edición de 1989 en la categoría reina 500cc.
Campeón nacional de motocross y velocidad, Cascino participó en 19 Grandes Premios del Mundial de Velocidad, dentro de los cuales Brasil marcó su última presencia en territorio sudamericano.

Cascino clasificó 19° en la grilla de partida superando a pilotos que corrían a tiempo completo el certamen como el español Fernando González de Nicolás, al italiano Marco Gentile y al británico Peter Greaves, pero para remarcar aún más la valiosa actuación del nacional cabe mencionar que marcó cronos cercanos a los de exponentes que tendrían un nutrido recorrido en el Mundial de 500cc como Juan Gómez Mella (mejor piloto privado en 1993), Niggi Schmassmann y Simon Buckmaster, este último 3° ubicado en el Gran Premio de Las Naciones que se había realizado pocos meses antes bajo la lluvia en Misano Adriático, Italia.
Estos datos le dan valía a la faena de Cascino, quien en carrera se llegó a colocar en 16ª posición hasta que una caída a menos de 2 vueltas del final lo dejó fuera de acción.
A 37 años de ese Gran Premio, Cascino, hoy presente en Goiania para seguir el GP brasileño 2026, saca a relucir su baúl de los recuerdos para entregarnos algunas pildoritas de lo que implicaba correr durante esa época en un Mundial de 500cc plagado de figuras, entre las que destacaban Eddie Lawson (campeón de aquel 1989), Wayne Rainey, Kevin Schwantz, Wayne Gardner y un por aquel entonces novato Mick Doohan.

Dejemos que el propio Vincenzo, hoy con 75 años de edad, nos relate en primera persona su experiencia en Goiania y su peregrinaje en la por entonces categoría reina 500cc.
“Corrí ese Gran Premio sobre una Suzuki que había sido moto oficial hasta hace unos pocos años antes. Si bien no estaba al nivel del modelo de 1989 (que usaban Kevin Schwantz y Ron Haslam), era una máquina competitiva.
Ese año no fue fácil, ya que sufrí un accidente debido a una falla mecánica en Hockenheim. La verdad es que la saqué barata, pues solo tuve lesiones menores pese a caerme en plena recta a muy alta velocidad.
No pude disputar aquella carrera, pero desde la clínica pude ver el fatídico accidente que le costó la vida a Iván Palazzeze en la competencia de 250cc. Fue un momento muy triste. En lo personal lo lamenté mucho, ya que conocía desde hace muchos años a Iván, quien era uno de los pocos sudamericanos con los cuales coincidíamos en el Campeonato Mundial.
En el plano físico me pude recuperar rápido y así es como pude tomar parte de los últimos Grandes Premios de 1989 en Checoslovaquia (actual República Checa) y Brasil. La verdad es que correr en Brno fue una de las mejores experiencias. Ese circuito checo era una verdadero motódromo. Una pista rápida, técnica y ancha en la cual disfruté mucho. Pude terminar la carrera.
Luego llegamos al final de temporada en Goiania. Ya conocía el circuito producto de una experiencia previa corriendo un Latinoamericano de Velocidad. Al igual que Brno era un motódromo, con curvas y zonas diseñadas para las carreras de motociclismo. Si bien no tenía la infraestructura de circuitos europeos, de igual modo estaba muy bien calificado a nivel producto gracias a lo técnico del trazado.
En ese Gran Premio el show estaba garantizado, ya que había un concurso de modelos en el día previo a la carrera y ahí Randy Mamola se robaba la película con su carisma. Era una persona muy especial tanto dentro como fuera de la pista.
Siempre fue agradable correr en Brasil. Actualmente tengo pareja brasileña, por lo tanto no me podía perder la posibilidad de ver el regreso de Goiania al Mundial de Velocidad, esta vez en la era MotoGP.
Hoy existe bastante interés de los brasileños por ver lo que haga Diogo Moreira. En mi época del mundial, e incluso antes en algún Latino, alcancé a coincidir con Alexandre Barros, quien hizo muy buenas campañas llegando a ganar carreras de 500cc, por lo tanto es muy interesante lo que pueda llegar a hacer Moreira. Él tiene bastante apoyo de Honda y además corre con una moto competitiva, ante lo cual creo que tiene condiciones de cumplir actuaciones muy destacadas en el MotoGP.
En lo personal cuando miro hacia atrás el tiempo no dejo de sorprenderme con lo que llegué a hacer en el Mundial de Velocidad. A veces uno no dimensiona las cosas en su minuto, pero con el paso de los años adquieren otra connotación. En mi caso me siento feliz por lo realizado y por haber representado a Chile en la elite del motociclismo. Fueron años muy bonitos”.










