Por Ignacio Psijas
Nació en Traiguén, pequeña localidad de 18.000 habitantes ubicada en la Región de la Araucanía, luego se trasladó a La Ligua donde hizo sus primeros nexos con el enduro, supo disputar carreras tanto en la zona central como luego en su regreso al sur, pero sus deseos de aprender y mejorar lo hicieron llegar al Viejo Continente y más específicamente a Francia, donde en el transcurso de solo cinco años pasó de estudiar el idioma galo en Lille a transformarse súbitamente en mecánico del equipo Atomic Moto, con el cual fue trepando rápidos peldaños hasta convertirse en miembro habitual del team en el EnduroGP y Nacional de Enduro, y eventualmente en parte del staff de la selección francesa en los últimos 3 Six Days, incluyendo el de noviembre pasado en San Juan, Argentina.
El protagonista de esta historia es Javier Rauch (31 años), quien apunta a vivir un 2024 de antología en el Viejo Continente luego de llegar a un acuerdo para ser mecánico y mochilero del campeón mundial Andrea Verona, referente del enduro italiano y piloto del equipo factory Gas Gas.
En entrevista con S Motos el mecánico nacional nos hace un completo repaso a su desarrollo profesional en Europa, su próximo reto con Verona viviendo a tiempo completo en Italia, sin dejar de lado tremendas historias vinculadas a su nexo con Agustín Cortez y el anhelo vigente de formar parte de un proyecto junto a futuras selecciones chilenas en ISDE.

– Javier, llevas cinco años radicado en Europa sin freno. Mecánico de EnduroGP con Atomic Moto, miembro de la delegación francesa que disputó los últimos tres ISDE y ahora flamante mecánico de Andrea Verona con miras a 2024. Al momento de reflexionar todo lo acontecido ¿qué se te viene a la mente pensando en este periodo exitoso que has vivido desde 2018 a la fecha?
“La verdad es que estoy muy contento por las oportunidades que se han presentado. He trabajado muy duro y he vivido una experiencia increíble que he disfrutado desde el primer minuto. También debo mencionar que es difícil estar todo el tiempo fuera de casa y lejos de las personas que uno quiere y estima, pero sin dudas vale la pena. El trabajo de mecánico es bastante complejo, ya que debes cumplir varias tareas además del cuidado de las motos y creo que eso precisamente es lo que más me gusta. Los Six Days en Argentina, al que acudí con la selección francesa, representaron el término de un lindo ciclo y muy enriquecedor en todo aspecto, del que solo puedo agradecer. Ahora desde hace una semana estoy en Italia y todo empieza de nuevo en cuanto a casa, idioma, equipo y marca, esta vez con la gran diferencia que estoy con Andrea Verona, quien muy probablemente esté dentro de los campeones mundiales el próximo año. Aún no puedo creerlo. Como dije antes estoy disfrutando y aprendiendo desde el minuto 1”.
– ¿Cómo se dio el nexo para lograr este acuerdo con un campeón del mundo como lo es Andrea Verona?
“Me gustaría dar una respuesta concreta, pero solo puedo decir que fue una linda coincidencia de la vida. En una carrera clásica de Francia conversamos y ahí nació la propuesta, inesperada, pero que acepté inmediatamente”.
¿En qué se traduce este nuevo desafío con Verona a nivel de reto profesional, cambio de país, estilo de vida, etc?
“Es un desafío enorme, ya estaba totalmente establecido en Francia y fue un largo camino, trámite de visas, estudios, trabajo, idioma, etcétera, por lo que ahora estoy empezando lo mismo otra vez, es un reto profesional que no esperaba que llegara tan pronto, aunque estando en el paddock de un EnduroGP, como mecánico siempre sueñas con estar en algún equipo factory. El nivel de preparación, profesionalismo, presupuesto y equipamiento es muy diferente al de un equipo privado. Llevo una semana en Italia y aún estoy en el periodo de descubrimiento, adaptación al país, comidas, horarios y el idioma que sigue siendo lo más difícil, jaja. En relación al estilo de vida, tendré que adaptarme a Andrea, ya que seré su mecánico de entrenamientos y pasaré casi todos los días con el, aunque claro que no todos los días hay moto”.

– ¿Qué supone para ti trabajar con alguien que siempre aspira a lo mejor?
“Trabajar con alguien que siempre aspira a lo mejor es muy motivador y provechoso, ya que aprendes mucho, en todos los aspectos, deportivo, calidad de vida, motivaciones, actividades, etcétera. Creo que la idea de aportar un grano de arena a ese proyecto es realmente motivador y te invita a ser profesional y riguroso”.
– Este nuevo reto pone fin a una próspera trayectoria en Francia. ¿Qué te dejó este periodo en tierras galas a nivel humano y deportivo?
“Como lo dije anteriormente solo me queda agradecer y guardar los momentos hermosos que viví, tanto en el ámbito profesional como personal, ya que descubrí el alto rendimiento deportivo en la moto enduro, que es lo que me apasiona. Lo más importante que aprendí fue el profesionalismo y dedicación que cada parte del equipo pone para que todo funcione. En mi vida privada, varios amigos, algunos muy cercanos como Pierre Cassier que es un ex colega de quien aprendí mucho y espero en algún momento poder llevármelo a Chile. Además conocí a una hermosa mujer llamada Clémence que ha sido un pilar fundamental en todo momento desde mis inicios en tierras francesas. Ella también se encuentra muy ligada al deporte y está muy interiorizada en el alto rendimiento deportivo. Su profesión no existe en Chile, pero es una mezcla de profesor de educación física y kinesiología. Estudió preparación mental en la universidad de Lille. Todo lo que ella me transmite me ayuda mucho como persona y en el trabajo diario con deportistas, a Clémence siempre la guardo conmigo porque ha estado ahí en los buenos y malos momentos, sin dejar de mencionar que también fue la mamá, amiga y secretaria de Agustín Cortez durante su estadía en Francia, algo así como su ángel guardián, jajaja”.
– Considerando tu experiencia en el Viejo Mundo, ¿cuáles consideras son las claves para que un mecánico sudamericano pueda hacer un camino en la elite del enduro mundial?
“Para un mecánico lo fundamental es ser profesional y motivado, creo que a los europeos les agrada mucho nuestra forma de ser. Con mi amigo Matteo (de Gavardo) muchas veces comentamos la buena onda con la que somos recibidos. El otro punto muy importante es el idioma, debes manejar al menos un inglés básico o entenderlo para poder comunicarte, que es la base entre piloto y mecánico”.
– Después de estar presente en los últimos 3 Six Days con Francia, ¿qué balance haces de tu participación en una de las selecciones más prestigiosas de la historia del enduro?
“Mis participaciones con el equipo francés las calificó como realmente increíble. Son un team que cuenta con 45 personas aproximadamente. Esta lista incluye a los 4 pilotos Trophy, 3 juniors, 3 femeninas y 2 pilotos de reserva, además de 10 mecánicos, uno por cada piloto, 3 encargados de logística, un entrenador nacional, una entrenadora femenina, un médico y 2 kinesiólogos, el representante de enduro de la Federación francesa, 2 comisarios, 3 cocineros, 4 del equipo de prensa y creo que debo olvidar algunos. Como se puede ver la organización es realmente buena y completa, lo que proporciona excelentes condiciones de trabajo que se reflejan en todos los aspectos. Estoy realmente feliz de haber vivido esas experiencias”.
– Hace unas semanas en San Juan celebraste el triunfo del JT y el podio del WT francés, pero además viste el histórico 4° lugar del equipo chileno World. ¿Cómo has visto la evolución del enduro nacional? y ¿qué falta para dar el paso para convertirse de frentón en un actor de primera talla?
“Creo que en Chile tenemos pilotos, mecánicos y equipos muy buenos, el cuarto lugar fue muy merecido ya que hubo un gran trabajo detrás de cada piloto. Además de los excelentes resultados personales, creo que en general «nos dimos cuenta» que se puede hacer algo como nación de una forma autónoma sin depender de un equipo externo para tener una asistencia como corresponde, lo que da los medios necesarios a los pilotos para que realicen una buena performance. Lo que nos falta para dar el paso es trabajar más coordinadamente y ser más generosos con nosotros mismos, trabajar desde ya para el próximo año”.
– Durante este año trabajaste codo a codo con Agustín Cortez. ¿Cómo fue la experiencia de estar con un piloto chileno? y ¿cuál es tu expectativa sobre lo que puede llegar a hacer ‘Agu´ en el ámbito internacional?
“El año que pasó recibí con mi equipo al ‘Agu’. Las primeras semanas fueron difíciles, ya que era nuevo para ambos y por supuesto debíamos congeniar las costumbres, horarios, comidas y planning. Si bien es complicado adaptar todo en poco tiempo, Agustín terminó siendo mi amigo, hermano pequeño, hijo, jajaja. Vivimos juntos casi un año, pasamos absolutamente de todo, pero valoro mucho la determinación con la que el enfrentó este desafío, es un gran trabajador y muy esforzado. De seguro pasó momentos muy difíciles estando lejos de sus seres queridos y en un país donde no conocía nada ni nadie, ni siquiera la moto. Creo que desde el primer momento fue una gran sorpresa para los franceses y en el mundial Youth también. Terminó segundo en el nacional francés donde compitió en una categoría más de la que le correspondía en relación a su edad, en el mundial logró muchos top 5 en los Enduro Test que son los más complejos. Le pasó factura su falta de experiencia en los Extreme Test, pero creo que finalmente le agarró el ritmo. Me parece lamentable que no pueda recibir un buen apoyo económico para poder seguir su carrera profesional en Europa. En su primer año le ganó a todos los pilotos de la RFME (Real Federación de Motos Española) y fue el mejor piloto en moto stock durante todas las fechas del mundial donde estuvo presente. Si Agustín tuviera los medios estoy seguro que en dos años podría estar dentro del top 3 y, porque no, ser campeón mundial. Creo que en un año tuvo una evolución muy positiva y me alegra mucho haber sido parte de este lindo año para el y para mí. Fue el último piloto con el que estuve en Francia antes de venir a un equipo Factory, lindo recuerdo”.

-¿Cómo visualizas la opción de traspasar tus experiencias y conocimientos en el equipo chileno de Six Days?
“Me gustaría mucho formar parte del equipo que organice a las selecciones para los Six Days. Es una idea que me motiva mucho, siempre es interesante ir con Francia o esta vez con Italia, pero me gustaría mucho más ir con Chile”.
– Retomando en lo presente, cuéntanos sobre el cronograma de actividades que afrontarás en 2024.
“Viviré con Andrea durante todo el año como su mecánico de entrenamientos y seré su mochilero en el campeonato italiano Assoluti y mundial EnduroGP. También está en sus planes hacer algunos clásicos franceses como el Trèfle Lozerien y, porque no, asistir al Red Bull Los Andes en Chile”.
– Finalmente, ¿qué mensaje puedes entregar a todo aquel chileno que busque desarrollar sus talentos en Europa y que por miedo no se atreve a dar ese salto?
“Para todos aquellos que tengan el plan de desarrollarse fuera de Chile, como escuché una vez, lo fundamental es que «hay que hacer que las cosas pasen», así que a trabajar y a meterle ganas porque todo se puede, solo se necesita motivación y convicción. Quiero reiterar además que todo aquel que necesite ayuda puede contactarme y le ayudaré feliz”.










