Por Ignacio Psijas
Fotos: Miguel Pinochet y RACT Graphy
El boom de las Big Trail suma y sigue en el concierto nacional gracias al Hare Scramble Cross Country, un camino ascendente que bien conoce Nicolás Lillo, quien se ha convertido en uno de los referentes de esta modalidad del motociclismo que paso a paso cautiva más adeptos en nuestras competencias.
S Motos se comunicó con Nico para que nos comentara pormenores y vivencias de su recorrido en el deporte de las 2 ruedas, una historia peculiar que merece ser conocida con atención.

¿Cómo se ha dado tu camino ligado al motociclismo?
“Desde chico me gustaron las motos, pero hasta hace solo cinco años nunca me había dedicado de forma continua a la parte competitiva. La historia comenzó gracias a un tío, quien me consiguió una PIWI en la que sumé mis primeras horas de manejo en cross cuando tenía 7 y 8 años de edad, sin embargo, después estuve por un largo periodo estuve alejado de las motos, de hecho, en la transición entre los 17 y 24 años solo conduje motos de calle. Las cosas comenzaron a cambiar cuando cumplí 29, momento en el cual adquirí una BMW FS 800 y ahí fue cuando despertó mi interés de probar suerte en la Copa del Rey. En mi debut me metí séptimo entre 40 pilotos que formamos parte de la categoría Novicios, lo que me hizo dimensionar que este desafío podría funcionar. Tras ello cambié la moto, una CRF 250 con la cual me puse a entrenar un año completo motocross y luego decidí volver a la Copa del Rey con una KTM 1190 finalizando sexto en Súper Expertos enfrentándome a los buenos como ‘Vicho’ Miranda y Juanito Quiroz, entre otros. Eso me dio impulso para seguir y, en definitiva, tiempo después me consagré campeón de la categoría Rey de Reyes del año 2022. La temporada pasada finalicé tercero en Expertos sobre una 790, tras lo cual he afrontado un 2024 con algunos nuevos desafíos como lo fue el correr motocross en la Master Cup de Calama”.
¿Cuánto te ha enseñado cada tipo de moto a la hora de dedicarte hoy en día a las Big Trail?
“No es un secreto que la base está en el motocross y el enduro, lo que se muestra claramente en las categorías Súper Expertos de los campeonatos Big Trail, donde todos los pilotos de punta vienen precedidos de esa escuela. En mi caso puntual la moto de cross ha sido un pilar fundamental que crea los cimientos de la conducción y rendimiento que estoy sosteniendo actualmente en las Big Trail”.

¿Cuáles son las principales complejidades de rendir bien sobre una Big Trail en pistas de enduro?
“Las Big Trail son motos pesadas que se hacen difíciles de guiar especialmente en zona de curvas y obstáculos. Muchos enduristas y crossistas que prueban esta modalidad quedan fuera de carrera prematuramente por caerse o desbarrancarse. En ese sentido puedes tener toda la técnica y habilidad, pero estimo que lo más importante es tener una buena cabeza para entender cómo se debe conducir esta clase de motos”.
¿Cuánto has podido ir modificando el seteo de la moto a lo largo del tiempo para sentirte más cómodo en carreras como la del último domingo en el HSCC?
“En la carrera del pasado fin de semana corrí sobre una Ducati Desert X totalmente estándar. Solo le saqué algunos elementos por el peso y coloqué neumáticos de enduro, pero al final del día te das cuenta que la moto tiene una limitación, sobre todo a nivel de suspensión, ya que al tratarse de una máquina grande y tener muelles o resortes altos tiende a ser una moto que cabecea y trabaja bien de abajo en su recorrido. Uno debe habituarse a sus características y usarlas estratégicamente para no verse perjudicado en una merma con los tiempos en pista. Lo ideal es ganar tiempo en las curvas y en las partes rápidas, ya que en las zonas más trabadas es preferible no ser tan agresivo, pues es fácil caer y perder todo lo que se había avanzado. En conclusión puedes lograr mucho con estas motos sin hacer grandes modificaciones porque al final las carreras se ganan en las curvas y no en las partes rápidas”.
¿Qué impresión te ha dejado la evolución del HSCC desde que sumó a su lista de categorías la presencia de las Big Trail?
“El avance ha resultado muy significativo. En un principio las carreras se desarrollaban en circuitos sumamente endureros y complejos para las motos grandes, lo cual traía consigo un índice de abandonos muy alto. Ahora, en cambio, Nicolás Fernández ha encontrado un balance perfecto entre que el Hare siga siendo un evento de un piloto para los pilotos y que se efectúe en circuitos amigables y amplios, donde no existe mucho riesgo para los participantes y sus motos. Eso nos ha permitido ver un verdadero Cross Country y no una carrera de enduro o de Hard Enduro para una moto grande. Creo que con eso se le ha pegado directamente al clavo, ya que llevamos tres carreras con circuitos independientes al de las carreras de enduro. Es una apuesta que ha generado presencia de más pilotos. Me parece fantástico que tengamos trazados y cronometrajes independientes, y además circuitos cada vez más entretenidos fecha a fecha”.
El año pasado fuiste subcampeón del HSCC en tu serie y el último domingo te luciste en Curacaví. ¿Cómo viviste la fecha y el desafío de correr en una pista nueva para todos?
“Volví hace unas carreras sobre una 790, pero anterior a aquello llevaba 8 meses sin subirme a una Big Trail. El último sábado me pasaron una Ducati, entrené con ellas 2 o 3 horas en Full Wheels y fuimos directos a competir el domingo. La fecha estuvo a concho, la disfruté bastante, ya que el circuito era bien del estilo Cross Country, con un par de curvas trabadas, zonas anchas y pocos peligros tanto para el piloto como para la moto. Pude desempeñarme bien, no pasé sustos ni cometí errores, por lo que puedo decir que gocé cada minuto desde la partida hasta la llegada”.

¿Qué representa para ti este fenómeno de las Big Trail?
“Desde la llegada de la pandemia las carreras de las Big Trail han crecido enormemente, ya que la gente ha dimensionado que son motos que dan para mucho como se pudo ver desde el desarrollo de la Copa del Rey, cuyo aporte cumplió un rol vital en el desarrollo de esta modalidad dentro de las competencias. He vivido este progreso en carne propia sorteando circuitos de enduro sin problemas. El segmento de las Big Trail me ha permitido abrir muchas puertas en cuanto a marcas, personas y amigos, dándome a conocer y por otro lado uniéndome a ese grupo de personas que por temas de tiempo y autonomía no puede acceder a las motos de enduro y termina llegando a las carreras en la misma Big Trail que ocupa en el día a día para ir a la oficina o para pasear el fin de semana. En definitiva, tienes todo en una sola moto, lo que se resume en felicidad”.
¿Hasta dónde crees pude llegar la evolución de esta modalidad de competencias en Chile?
“Si bien se ha llegado a un peak de crecimiento importante, creo que todavía queda mucho por ver. Quien sabe si más adelante la Federación de Motociclismo de Chile incorpora a las Big Trail como una rama del motociclismo y eso decante en un Campeonato Nacional”.
En lo personal, ¿cómo estás visualizando tu actual momento en el motociclismo? Y ¿qué objetivos te gustaría cumplir en el corto y mediano plazo?
“Lo veo como el resultado del esfuerzo y constancia en mis entrenamientos. Creo que es una recompensa al trabajo que he realizado a lo largo de los últimos cinco años. Mirando a futuro me gustaría vivir de las motos, quizás focalizándome en los viajes y en la formación de una academia de motos que me permita hacer clases. Espero que la vida me entregue esa posibilidad de dedicarme por completo a esta pasión, aunque siempre cuando lo pueda hacer de la forma más profesional posible”.
FICHA:
Nombre completo: Nicolás Matías Lillo Guzmán
Edad: 32
Primera moto: PIWI 50
Ídolo(s): A nivel local Raczo Tudor y en el ámbito internacional Haiden Deegan, Malcolm Stewart, Aaron Plessinger, James Stewart y Kay De Wolf
Debut en las carreras: Copa del Rey en Rinconada de Los Andes 2019
Mejor actuación hasta la fecha: Campeón Rey de Reyes 2022 en la Copa del Rey










