Por Ignacio Psijas
Nada ni nadie detiene la mesura y filosofía de vida de John Medina. El capitalino de 43 años, flamante campeón mundial de la categoría Rally 3 del W2RC, se aleja de las luces del éxito para hacer gala de su calma habitual y entregarnos una completa radiografía a su exitosa campaña internacional 2024 que pudo rubricar con un título en Marruecos.
Cercano, simple y auto-crítico como es su estilo, ‘el piloto de la gente’ comparte las claves de este éxito que lo sitúan como el octavo chileno de la historia campeón del mundo en el motociclismo.

+ ¿Qué es lo primero que se te vino a la cabeza al finalizar esta quinta etapa del Rally de Marruecos y ver que has conseguido algo histórico?
“Harta emoción, ya que ha sido un proceso duro, difícil, en el que he debido dejar de lado varias cosas, sobre todo durante el último tiempo en que se me ha hecho complicado encontrar espacios para andar en moto. Cuando me inscribí por primera vez en el Dakar ocupaba todo el tiempo que podía en carreras, lo propio cuando iba a los Six Days, sin embargo, este año he disputado solo 3 competencias del Hare Scramble y eso sería. Por ello es que me siento bendecido por este logro, creo que los angelitos siempre me cuidaron en Marruecos, solo tuve dos caídas muy simples en la arena por falta de visibilidad, pero en términos generales me sentí cómodo sobre la moto sin arriesgar tanto. Estuve a un 70% de mi capacidad y aun así coloqué tiempos a un 35% de los pilotos de punta en lugar del 60% como sucedió en carreras previas del campeonato mundial. Creo que hice una muy buena pega, pero no lo veo como algo histórico, sino como un puntapié para que otras personas se den cuenta que es posible lograr cosas en el motociclismo pese a entrar tarde en este deporte como sucedió en mi caso. En ese sentido pienso que alguien con más preparación lo puede hacer mejor aún”.
+ ¿Qué representa para ti estar al lado de apellidos emblemáticos del motociclismo como De Gavardo, López, Quintanilla, Cornejo, Barbosa y Villegas en la lista de campeones mundiales chilenos?
“Me siento un piloto más, con muchas ganas, de harto esfuerzo, pero la realidad es que jamás voy a estar cercano a la capacidad que tienen ellos. Desde afuera se puede ver distinto porque soy campeón mundial, pero es extraño porque ellos se encuentran en un nivel totalmente distinto. De todos modos estoy muy contento por el logro. Es el resultado de algo bien planificado junto a Joan del equipo XRaids Experience, y además fuimos capaces de reponernos a momentos muy difíciles. La primera fecha casi no la termino por lesionarme y quedar con una mano quebrada, y luego competí en Argentina pese a que mi proceso de la inmovilización de mi mano duraba dos meses. Se fueron dando las cosas, en el Ruta 40 gané la fecha producto de la desafortunada caída del argentino ‘Fer’ Hernández y en Marruecos quizás pude haber estado más cerca del marroquí que ganó, pero había mucho que perder si aceleraba más, ante lo cual estoy feliz con lo realizado, pero de todos modos para no me comparo para nada al grupo de pilotos que mencionaste”.

+ ¿Cuán duro fue enfrentar un rally de Marruecos tras tantas semanas de receso del mundial?
“Se hace complicado andar tantas horas en moto después de llevar mucho tiempo sin hacer off road y en caminos tan rotos, pero cuando te juegas algo importante haces todo lo que esté a tu alcance para aguantar. Las rutas estuvieron entretenidas y duras, partiendo por el día 1, y eso que se acortó el tramó. Lo fundamental es que seguimos adelante y nos llevamos el objetivo que teníamos trazado. Eso me deja contento”.
+ Por ahí comentaste que se produjo un problema que te tuvo a mal traer en la primera etapa. ¿De qué se trató y cuánto cambió tu estrategia de carrera?
“Fue un día muy pesado sobre arena blanda. Largamos al mediodía con 40 grados de calor. Varios pilotos terminaron deshidratados, siendo trasladados en helicóptero, y en mi caso me sentí terrible, de hecho, finalicé la jornada con un poco de fiebre. Ante esa situación cambiamos un poco la estrategia para las etapas siguientes, decidí tomar algunas sales y rehidratantes, lo cual sumado al hecho que las etapas partieran más temprano trajeron consigo que me sintiera mejor, pero recuerdo esa especial como la más dura, ya que además del tema climático, muy similar al calor que viví el año pasado en el Six Days de San Juan, debimos hacer mucho esfuerzo para sortear zonas de dunas bien complicadas”.
+ En todo momento se te vio con una importante ventaja sobre tu adversario por la disputa al título Eduardo Alan. ¿Cómo manejaste el tema con la presión lógica que implica una carrera decisiva?
“Desde un principio, y dada la ventaja de puntos que tenía en el ranking, sabía que solo necesitaba terminar la carrera para consagrarme campeón. Desde ese punto de vista no experimenté presión, ya que el único que podía complicar el objetivo era yo mismo si cometía un error que me dejara fuera de carrera, pero al final todo salió bien, salvo problemas menores como uno que tuve con la torre de navegación que se soltó en el día 1 de competencia, lo cual supimos solventar de buena forma.
Luego de la primera etapa sentí que podía hacer algo más, pero al mismo tiempo tenía claro que estaba complicado pelear con el marroquí que tomó la punta, ante lo cual me concentré en mantener el ritmo, ir rápido, pero sin correr riesgos. Lo fundamental y más bonito es que con Eduardo Alan hicimos una bonita amistad, nos ayudamos mutuamente y ambos terminamos felices con nuestros resultados”.
+ ¿Cuán significativo es alcanzar el título mundial en una carrera legendaria y además con tantos chilenos inscritos?
“Me complica la pregunta porque siempre tomo las carreras de la misma forma, con la idea de lograr algo más, pero reconozco que me cuesta disfrutar del momento e incluso de situaciones como esta en la que he logrado un título mundial. Estoy en una categoría poco competitiva, sin embargo, se lo importante que es alcanzar un cetro para Chile. Es un logro que quedará en los registros, por lo que espero que más adelante, cuando sea mayor, tome mayor dimensión de lo que hice tanto en esta carrera como en todo el campeonato”.

+ En nuestra última entrevista nos comentaste que te saltarás el Dakar 2025, pero que te gustaría seguir probando experiencias nuevas e idealmente disputar un nuevo Dakar más adelante. ¿Algo en mente o todavía es prematuro adelantarse?
“Efectivamente me saltaré el Dakar porque tengo un hijo que está en las divisiones inferiores de un equipo de fútbol y tiene vacaciones precisamente en esa fecha. Mi familia se la ha jugado por mi en los últimos 3 años, y es momento que tomemos un descanso en ese periodo. De todos me gustaría volver a disputar el Campeonato Mundial 2025 en Rally 3, volver al Dakar en 2026 y correr ese año el Mundial en Rally2, ya que podría hacerlo en la categoría para veteranos de 45 años y eso me permitiría coincidir con un grande como David Casteu. Imagínate lo que significaría eso, sobre todo si él llega a fallar en alguna carrera y yo siendo regular llego a adjudicarme la victoria. Me tocó compartir un poco con David en Portugal y luego coincidiendo en el mismo equipo en Argentina, por lo que pude darme cuenta de lo buena persona que es, tal como su familia y su mecánico. Es lindo vivir situaciones así con gente que ha estado ligado al rally cross country por toda la vida, ya que uno termina apasionándose aún más por lo que hace”.
+ Este rally se disputó muy cerca de España. ¿Tuviste en algún momento la ilusión de anotarte también en el Six Days?
“De verdad pensé en correr este Six Days. El tiempo daba para hacerlo, ya que generalmente no camino las especiales y habría llegado a España el sábado, lo que me daba la oportunidad de pasar las verificaciones técnicas y administrativas. Alcanzaba demás a viajar y correr, además no habría llegado tan maltratado luego de la carrera en Marruecos, pero por un tema de planificación familiar no era posible, ya que mi hija compite en Colombia y yo debo estar en casa cuidando a mis dos hijos varones”.
+ Por último, un mensaje a todos aquellos que te siguen, han apoyado y que te consideran como el piloto de la gente.
“Esto es lo más importante, puesto que con lo logrado quiero mostrar que se pueden conseguir cosas no importando la edad en que comiences a correr. Lo fundamental es buscar las posibilidades, jugársela, trabajar y tener hambre. En mi caso tengo hambre de conseguir objetivos y como tal me planifico para ir paso a paso avanzando en la búsqueda de ellos. Ciertamente no siempre las cosas salen fáciles, pero cuando no se dan uno tiene que cambiar el plan y la estrategia, conservando la base de mantenerse en movimiento, pues con ganas y esfuerzo las cosas llegan a buen puerto. Sé que hay muchos pilotos chilenos muy buenos para la moto que por temas de recursos no llegan, pero espero que salgan a buscarlos, ya que es posible hacerlo.
Quisiera aprovechar este espacio para agradecer a mi familia, amigos, colaboradores de trabajo, a David Pizarro que me acompañó a esta carrera y entregó todo su apoyo, y a todos aquellos que no conozco, pero que me dejan mensajes de apoyo constante. Si uno puede ganar algo es para compartirlo, por lo tanto si alguien quiere sentirse parte de este triunfo, de ellos es”.










