Foto principal: Hirotake Arai fue pionero en Japón en la fabricación de cascos para moto, luego de dedicarse a la elaboración de sombreros.
Fotos: Araimotosport.es
El mundo de las motos y los pilotos reconoce en Arai una marca japonesa de tradición y prestigio en el mercado, con casi cien años de una historia forjada con paciencia, esfuerzo y perseverancia que la cultura nipona resume en el concepto milenario de “konki”. Esas fueron las virtudes de Hirotake Arai, un fabricante artesanal de sombreros obsesionado con la seguridad y cuyo emprendimiento devino en unas de las cinco marcas más importantes del mundo en fabricación de cascos para el motociclismo del alta competición.
En la actualidad, sus productos se encuentran entre los más seguros del mundo y –entre otros aspectos- cuentan con calotas cuyo diseño ultra resistente no sólo absorbe los impactos, sino que impide que la energía de ese impacto llegue a la cabeza del conductor.
Hirotake había nacido en Tokio en 1905, pero su idea se remonta recién a 1950, cuando Japón carecía de fabricantes de cascos de seguridad y el artesano de sombreros vio la oportunidad en vez del problema.
Sus descendientes cuentan que la intención de Arai no era iniciar un negocio, sino “crear cascos que fueran capaces de proteger a sus compañeros y amigos”.
Así desarrolló sus propias normas y equipos de prueba, aprovechando la experiencia de sombrerero que abastecía a autoridades y funcionarios del gobierno. Como tal, sabía que las personas tienen diferentes formas y tamaños de cabeza que hacía necesario crear una gama de cascos que permitieran el ajuste perfecto.

La calidad del casco es fundamental tanto en la competición profesional como en la moto de transporte.
La genialidad del “sombrerero loco”
En su fábrica de Shinto, Japón, hacía ensayos para probar la resistencia, con un casco sobre una horma de madera, dejando caer un peso desde cierta altura para medir la energía que llegaba al maniquí. Y tiempo después, cuando otros fabricantes aún dudaban sobre los materiales, Arai ya había desarrollado una espuma multietapa capaz de absorber impactos sin fracturar la calota.
En la actualidad, pese al predominio de la tecnología, en una empresa que factura millones de dólares, el proceso no ha cambiado tan radicalmente y –más allá de los nuevos materiales-.sigue prevaleciendo el trabajo manual. Ahí no hay robots ni cadenas de montaje y la mayor marca de cascos del mundo lo sigue haciendo a mano.
Cada carcasa se forma colocando a mano capas de fibra y resina, y cuando endurece, se pesa en una báscula. Si el sonido al golpearla con los nudillos no convence, se descarta. Ese gesto se repite miles de veces al año, convencidos de que ningún sistema automatizado puede igualar la sensibilidad del oído humano.

El genio japonés: Hirotake pasó de fabricar sombreros a fundar una empresa que hizo historia en la industria de los cascos
El heredero de una tradición
Aquella herencia ancestral de Hirotake pasó con el tiempo a manos de su hijo Michio, quien se preparó en Estados Unidos y luego se dio el tiempo de recorrer talleres, concesionarios y paddocks de todo el mundo para acumular experiencia.
Y hoy, más de siete décadas después de la idea genial de aquel “sombrerero loco” –parafraseando al personaje de Alicia en el País de las Maravillas-, el espíritu de su legado se mantiene a salvo, con un proceso de fabricación que es casi el mismo, donde los cascos se ensamblan a mano, pasan por varias fases de revisión y se fabrican en cantidades limitadas.
“Todo está hecho a mano, es el secreto. Esto es como un diamante, un casco hecho por un escritor. Todo hecho a mano porque las manos son las mejores herramientas, estupendas, capaces de mimar el detalle. No hay comparación con los robots y trabajan en más ejes direccionales. La eficiencia de nuestros trabajadores genera el casco, artesano, obra de arte y mimado al detalle», explicó Michio Arai, hoy de 85 años, en una entrevista reciente, reivindicando el modelo de su padre Hirotake, fundador de Arai Helmets, y que se propone transmitir también a su hijo Aki.










